El deporte es salud. Es?

Desde chico me dijeron tenes que practicar algún deporte. Hace bien para la salud, no podes estar todo el día en el baño, etc. etc. De tanto escucharlo, como tantas otras cosas, uno termina repitiendo lo mismo a sus hijos. Pero la realidad  es que siempre me dedique a practicar ningún deporte con regularidad.

Sin embargo. Sin embargo,  desde hace aproximadamente 10 años, (el alemán no me permite saber la fecha con exactitud) ya grandecito, y con la aparición y auge del paddle, comencé a dedicarle algunas horas mensuales a este deporte.

Recuerdo los primeros tiempos donde el único turno que conseguíamos era después de medianoche, y en una cancha descubierta. En el verano la lidiábamos con los bichos atraídos por  las luces y corrías aplastando cascarudos y en el invierno con la niebla y la humedad haciendo equilibrio sobre el piso mojado. Fuimos nominados para el record Guinnes por  Pelotitas Perdidas por Partido. Al no tener contención, superábamos alegremente 1 tubo por noche.

Luego vino la época de  Zona Norte  donde, con instalaciones flamantes,  pudimos desplegar todo lo aprendido anteriormente.

De esta época me viene a la memoria un jugador hábil pero muy temperamental. Siempre pensé que nos daba ventajas para jugar, ya que antes de ingresar a la cancha y en el entretiempo se  fumaba un Colorado como precalentamiento.

De el aprendí las 100 Maneras de Tirar y Romper Una  Paleta, que lamentablemente por falta de  presupuesto después de romper esa última paleta no volvió mas  a la cancha.  

Supimos también,  tener la agradable compañía de los hijos de alguno de los jugadores, que con su algarabía y bullicio, trepaban al tejido y a las columnas de alumbrado, corrían y saltaban por las tribunas,  poniendo a prueba nuestra capacidad de concentración en el partido.

Para algunas fechas especiales,  posterior al juego y  excepcionalmente supimos departir un asado en compañía de respectivas novia-esposas-hijos.

En fin, con la  compañía de algunos amigos hemos estado jugando a lo largo de todo estos años y con algunas interrupciones temporales  por lo menos una vez por semana. 

Puedo decir con orgullo que después de todo este tiempo y de largas horas en la cancha, nunca he aprendido a jugarlo bien y sigo siendo un mal jugador y para peor ingresado ya en la categoría de veterano.

El grupo fue cambiando con el tiempo, se produjeron algunos abandonos por diversos motivos. Ya sea por incompatibilidad de horarios, cancelación del permiso de la esposa para salir de casa, edad avanzada, preferencia por otras actividades como comer asados, pérdida de la única paleta con la que contaban  y rescato sobremanera a aquellos que abandonaron porque se dieron cuenta que nunca iban a aprender a jugar.

Volviendo a la época actual, hoy el grupo se halla conformado por 4- 5 jugadores que se van alternando de acuerdo a sus posibilidades.

Jugador Nro. 1   Doctor de animales (verdaderos animales). Característica  principal: parece un osito. Jugador de gran intuición para captar las intenciones del oponente pero con algunas fallas de coordinación, encontrándose siempre en el lado opuesto a donde va la pelotita.

Con el paso de los años ha logrado que al toque mágico de su paleta,  la pelotita, por efecto de una atracción irresistible se  vea impulsada a salir disparada hacia las cabreadas de la cancha que se encuentran a 6 metros de altura. Hecho comprobable estadísticamente a lo largo de los años.

 

Jugador Nro.2  Metalúrgico y apicultor por convicción. Se caracteriza 1º por su fuerza muscular desarrollada a lo largo de interminables  años de lidiar con pesados motores 2º por su fuerza de voluntad de seguir insistiendo con este deporte.

Jugador de fondo de cancha. Por momentos confunde este juego con el de frontón, logrando con sus tiros violentos que la pelotita se estrelle por encima del 1,5 mt de altura y poniendo en peligro la salud de sus contrincantes….. y de la pelotita.

 

 

Jugador Nro. 3  Estudiante y metalúrgico en grado de tentativa. El más joven del grupo, en la edad que comienzan a salir los pelos en las manos.  Esto hace que su desempeño en la cancha sea muy cambiante a lo largo de las semanas. Pasando por épocas donde es capaz de caminar por las paredes con otros donde se lo ve arrastrándose en forma lastimosa.

Jugador de red por excelencia, sabe ubicarse en el lugar exacto cerca de la misma, logrando que la red y la pelotita se encuentre frecuentemente durante le partido.

 

Una mención  aparte merece la combinación y el encuentro del Jugador Nro 2 y 3 en el mismo lado de la cancha. Los resultados obtenidos por dicha combinación son muy disímiles y lamentablemente todavía no se ha podido descubrir sus causas. 

Pueden pasar  de momentos de gloria a momentos de zozobra sin aviso previo. En este caso, ambos suelen entablar lo que se llama conversación entre sordos, abundando las miradas amenazantes, los consejos no escuchados de cómo tendría que haber devuelto esa pelota para que no fuera a parar fuera del campo de juego o “seguí así y esta noche dormís afuera”. 

Jugador Nro 4. Analista. Llamado jugador comodín, por dos motivos, 1º esta cuando hace falta uno para completar el cuarteto, y  2º porque devuelve las pelotas que están al alcance de su brazo,  dejando a su compañero todas las restantes.

Es de destacar su desempeño en la red,  como sapo a la espera de las moscas está a la pesca de la pelotita, dejándolas con su toque sutil y efectivo, muerta e inalcanzable para sus contrincantes. Aunque esta jugada se la puede considerar ya,  como muchas especies animales en el mundo, en peligro de extinción. 

Jugador Nro 5    Apicultor. Característica principal: tener la lengua más rápida que la vista. Jugador más veterano con fallas en el sistema de calefacción, haciendo esto,  que recién se caliente al final de la contienda.   El mas inteligente de todos, ya que ha logrado aprender algo de todos sus contrincantes. Lamentablemente no siempre lo mejor de cada uno.  Tiene esos días donde el sistema locomotor actúa independientemente del  sistema nervioso y se pregunte insistentemente: Que hago yo aquí??

 

He de hacer notar que estos encuentros, no solamente significan poner en funcionamiento todo nuestro aparato locomotor. Las características especiales del campo de juego permitan desarrollar algunas otras  cualidades y sentidos. 

Uno de ellos: la vista.  Para agudizar el sentido de la vista, la administración del establecimiento con buen criterio, regula la cantidad de luz en la cancha,  apagando alguno de los reflectores en forma periódica De esta forma nuestros ojos se van adaptando a la penumbra y .transformando una simple devolución de pelota en algo sujeto al azar porque no se ve un pomo.  

El campo de juego también  dispone sobre toda su superficie de pequeños rebordes y agujeros, que estratégicamente ubicados y al picar la pelotita en algunos de ellos, hacen que la misma salga disparada en forma aleatoria para cualquier lado, obligando al participante a dejar de lado toda lógica y devolver la misma como se pueda.  

Única es también la original red de medio campo donde la pelota puede pasar tanto por arriba como por abajo. Esto nos ha permitido desarrollar el sentido de la diplomacia y la paciencia. Para  no entrar en discusiones interminables “paso por arriba” “paso por abajo” etc. etc. todo se resuelve con un simple va de vuelta.  

Otras comodidades conque cuentan  las instalaciones son:

Baño des-instalado. Amplio y oscuro permite una evacuación de aguas en forma rápida. Distinto es el caso de tener en ese día cólicos estomacales y la necesidad de evacuar sólidos. En este caso es obligatorio el aguante hasta el final de la partida, convirtiendo al jugador que los sufre, en un bailarín de danzas clásicas, andando en punta de pies,  a los saltos, doblándose en dos y retirándose en forma abrupta sin saludar si quiera.

Para recomponer la perdida de sales durante el juego contamos siempre con una gran variedad de bebidas a nuestra disposición. Pero para demostrar nuestra hombría, por unanimidad decidimos solo beber agua. De la canilla. Pero en ocasiones especiales nos permitimos el lujo de agregarle hielo. Pero sin  derrochar.

Para finalizar y seriamente, quiero expresar, sin temor a equivocarme que a través  de todos estos años no ha habido nunca una discusión entre los participantes, lo que pone de manifiesto la amistad que existe entre ellos. (O pensándolo bien quizá sea la capacidad que tiene cada uno de disimular los enojos, o  la bronca del perdedor, o el dolor por el pelotazo recibido,).

De cualquier manera es este encuentro de paddle semanal, el momento de distensión, de hablar de mujeres, de bromas, de sacarse la rutina de encima y por último de practicar un deporte como quería mi mamá.

      

Anuncios

2 comentarios en “El deporte es salud. Es?

  1. muy buena la descripción de lo que ocurre en la cancha de paddle. aunque debo agregar, como observadora externa, que casi siempre la falta de discusiones se debe simplemente a que los jugadores ya veteranos, carecen del aire suficiente en lo pulmones para articular algo más que monosílabos, hasta por lo menos tres o cuatro horas más tarde.

  2. Graciela: Sabias palabras. Veo que has comprendido profundamente la idiosincracia del jugador. O por lo menos la mía. Gracias por el comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s