Los miedos

Leí hace unos días una entrada escrita por Carolina en Bestiaria sobre los miedos femeninos. Ahí hacía una descripción o enumeración de los miedos que para ella son los más importantes en la vida de toda mujer. 

Un poco sorprendido, me entero que entre otros, sufren mucho casi toda la vida durante “esos días”,   que temen a casi toda clase de bichos (excepto  a nosotros ofcors),  a  los ruidos extraños durante la noche,  a morir solas y a, el que para mi es el que nos cabe, que las abandonemos  o  dejemos de querer.

En definitiva confirmé lo que muchas otras veces había  pensado sobre ellas, de que son casi seres humanos. Perdón quizás no me exprese correctamente. Lo que quiero decir es que las mujeres son seres humanos, casi como los hombres,  que a lo largo de su existencia también deben convivir con  y vencer una serie te temores.

Aunque nosotros también tenemos miedo de morir solos, no sería tan trágico si lo hiciéramos acompañando de algún gato. Ruidos extraños: solo nos preocupan los propios o en todo caso los que provienen de nuestra compañera.

A diferencia de las mujeres, desde la pubertad,  nuestra peor pesadilla era  que nuestro más querido amigo no estuviera a la altura de las circunstancias. Mejor dicho, que no tomara la altura  requerida para esa circunstancia. Cuantas veces nos aterrorizamos al imaginar la posibilidad de  que se volviera inútil para la tarea requerida, incluso de que pudiera morir antes que nosotros, sin darnos cuenta. No voy a explayarme sobre este miedo, ya que  por suerte hoy fue vencido por la tenacidad de nuestro carácter y la ayuda de una especie de pitufo azul que logra elevarlo hasta la cumbre cada vez que es necesario. 

El escrito, por ser hombre, me hizo sentir culpable (no mucho) de que ellas tengan ese temor a ser abandonadas. Voy a tener que hacer otra aclaración: ser abandonadas no quiere decir que no tengan ganas de hacer nada, ni limpiar la casa, ni  trabajar, ni atendernos como corresponde, ni  de rascarse la ….. etc etc. cabeza.  No, nada de eso.  Me refiero al temor de  ser desechadas como trapo viejo,  reemplazadas cada cierto tiempo como la  batería del celular, tiradas a la basura como un pedazo de queso rancio.

Ellas necesitan que todos los días renovemos ese contrato que firmamos frente al padre Lorenzo, esa promesa que le hicimos cuando estaba de blanco. No se olvidan¡¡¡Aunque este contrato ya no se estila, también hoy son válidos todos aquellos arreglos hechos de palabra. Tienen exactamente el mismo valor. Ellas necesitan estar seguras de que todavía uno, las quiere para toda la vida como le dijimos el día que estábamos de negro. 

Ellas viven preguntándote, haciendo puchero: ¿Me querés?  o me quieres? (como  en las novelas). Pregunto: Es necesario pasar por esto a cada rato??Si hemos expresado estas palabras que ellas quieren escuchar en numerosas situaciones!!!. Personalmente recuerdo claramente que las dije el 1) día que me puse de novio, 2) ese día en la iglesia, 3) al 10) eventualmente los días que llegué  borracho a casa. Mas recientemente 11) cuando nació nuestra primera hija. Esta fue la última creo. ¡Como pasa el tiempo realmente, ya esta por cumplir los diez y ocho¡ 

Es que nunca van a estar conformes?? Entonces ese día que nos interrogan sobre el tema, uno, en un ataque de verborragia responde:

– Si 

 -Si que?

-Si, te quiero (carraspeando, con un undo, odnu, nudo en la garganta).

Para tranquilidad de todas, quiero que entiendan que uno las sigue queriendo como el primer día, aunque no lo digamos. Es sabido que a los “hombres les cuesta expresar los sentimientos”. Es una verdad mundialmente aceptada, es mas, me atrevería a decir que  universalmente aceptada. No le pidan peras al olmo, ni a cualquier varón más de tres palabras hilvanadas sesudamente sobre el tema.

Recuerden esto que es muy importante: Que fueron otras mujeres las que nos educaron así. (y con mi mamá no se metan) Si no les gusta lo que ven, por favor cambien los planes de estudio. 

Aunque no sabemos decir lo que ustedes quieren oír, están nuestros actos de la vida diaria para corroborar lo que sentimos por ustedes. Algunos ejemplos. Acaso no agradecemos y usamos con asiduidad, esa camisa o ese pantalón de color indefinido que nos regalaron  y que compraron porque a ustedes les gustó,  aun a sabiendas que nuestro color preferido es el azul?? .

No nos sentamos muchas veces a la mesa, desconociendo que contendrá ese plato de comida que ponen frente a nuestros ojos  y sobre el cual tememos preguntar. Y lo comemos todo??

No les entregamos todos los meses, la paga  por  nuestro trabajo, para que lo administren, sabiendo de antemano que parte del mismo se transformará indefectiblemente en innecesarios productos de belleza??

No somos indulgentes y aceptamos con resignación cuando vemos que la mayoría de nuestra ropa tiene el mismo color luego del ultimo lavado??

No las acompañamos cuando deciden salir de compras o solamente a ver las vidrieras como dicen ustedes por espacio de cuatro horas??. Y lo hacemos aunque se trate de una actividad  altamente riesgosa para nuestra salud mental.

No le prestamos  nuestro auto, uno de nuestros bienes mas preciados, e inclusive tratamos de que aprendan a manejar, aun a sabiendas de que es una tarea casi imposible??

Por que hacemos todo esto??. O es que somos masoquistas??¡No!  ¡Es porque las queremos!  Podríamos seguir enumerando muchas otras situaciones. Lo importante es que entiendan es que todas ellas, requieren una gran, gran, gran  cuota de amor para poder soportarlas  sobrellevarlas.

A falta de palabras, sepan buscar y descubrir diariamente, en cada situación, en cada gesto nuestro, en una caricia, una mirada, una sonrisa el gran amor que sentimos por ustedes las mujeres.

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5 comentarios en “Los miedos

  1. Tenes la ventaja que siempre tenes vos la razón. Lo mas importante es que no te olvides de las palabras dulces para usar cuando encuentres tu compañero.

  2. Quizás el día en que tod@s, nos podamos reconocer como seres humanos, y aprendamos a amarnos tal como somos, no habrá necesidad de explicar el amor, no?, si?
    Gracias por pasar por mi blog. Saludos

  3. Tapi querido: yo he tenido algunos novios, con él ultimo estuve 6 años y casí conviviendo (ambos viviamos solos, no juntos, pero estabamos siempre en su casa o en la mia). Y tengo un par de comentarios:
    – Él tenía muy mal gusto para la ropa. Siempre me agradeció que le cambié el look
    – No sé cocinar. Cocinaba él.
    – Ambos trabajabamos, así que cada uno manejaba su plata.
    – Desteñí no solo su ropa, la mia también. Jeje!
    – Su ropa se la compraba yo, así que indefectiblemente tenía que venir conmigo o la ropa no le quedaba.
    – No sé manejar.
    …Ya sé, estarás pensando como lo retuve durante 6 años…No sé, creo que él también es masoquista, como será que lo dejé yo y él se negaba al asunto…
    Un abrazo Tapi, muy bueno lo que hacés….

  4. Nelida: Gracias por el comentario. Lo que decis es lo que estoy infructuosamente tratando de hacer entender por aquí. Este es mi año¡

    Lau: Coincido con vos. Era masoquista. Saludos

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