Pingüinos y cambio climático

Los cambios que se vienen observando en el último decenio en el clima de nuestro planeta tienen una repercusión directa sobre la vida y comportamiento de muchas especies animales.

Un trabajo concienzudo, realizado recientemente en los mares sur sobre el Pingüino patagónico (Nestorand cristinae) por la National Geographic Soriety  corroboran estas afirmaciones.

Esta investigación comienza hace aproximadamente unos 8 años, cuando una colonia de esta especie hace aparición  sobre las costas del Río de la Plata, para establecerse  sobre los 37º de latitud sur, transportada por la corriente de Cabo de Hornos que  llega con sus gélidas aguas hasta la altura de Brasil.  

 

Los investigadores no han podido  aún  ponerse de acuerdo sobre los motivos de esta migración repentina, aunque las causas debería buscarse en el gran deterioro observado sobre lo que era su hábitat natural, ubicado en la provincia de Santa Cruz, en el sur de Argentina.

La alteración del medio, producido por la misma colonia cada vez más numerosa, los obligo, para poder seguir subsistiendo, a buscar nuevos lugares, para recalar finalmente en Puerto Madero, un sitio que cuenta con grandes  recursos naturales de relativamente fácil acceso.

Esta especie después de millones de años de adaptación a condiciones climáticas extremas del hemisferio sur, ha sabido reacomodarse  rápidamente a un clima mucho más benigno como el que se da sobre la costa del río mas ancho del mundo.

Pero esta mudanza forzosa, no ha sido gratis. Con el transcurso del tiempo, se han comenzado a producir  un conjunto de cambios y alteraciones antinaturales sobre los individuos de la colonia.

En la hembra, por ejemplo, ha desaparecido el típico plumaje color negro del lomo y el blanco del pecho. Aparece así, frecuentemente tonalidades que van desde el gris pálido hasta el rojo intenso. Inclusive se han podido comprobar fehacientemente más de dos cambios de color por día.

Los científicos creen que esto obedece a una modificación profunda de su comportamiento sexual y reproductivo. Dentro de la especie, que se caracterizaba por la unión de por vida de las  parejas, ante la presencia de gran número de machos, la hembra incorporó el cambio de color de su plumaje para conseguir la atención del mayor numero posible de ellos,(incluso los de de otras especies)  con lo que aumenta exponencialmente sus posibilidades de copular. Con el mismo objetivo, aparece otra modificación, que es un aumento en el tamaño del pico, lo que le permite llevarse a la boca, los pedazos de mayor tamaño sin atragantarse aumentando así, sus chances de supervivencia.

En el macho, los cambios no son menos espectaculares y preocupantes. Sobre este aspecto, los investigadores en forma unánime, coinciden en señalar,  que el aumento en  0,2 ºC  de la temperatura del ambiente donde actualmente se desarrolla la colonia, es el causante del deterioro neurológico progresivo que se traduce en modificaciones de su comportamiento social.

Originalmente de un carácter sumamente tranquilo y gregario, en este nuevo entorno, se muestra decididamente antisocial. Se lo puede ver deambulando con paso corto y nervioso casi siempre rodeado de individuos del mismo sexo, que oficiarían como una especie de lazarillos, ya que es evidente el severo deterioro de su visual que no le deja ver mas  allá de su propio pico. Prefiere los lugares altos de desde donde suele emitir una serie de graznidos agudos e interminables que alteran la calma de todo el entorno y batiendo sus cortas aletas trata de remontar vuelo en forma infructuosa.

Se ha vuelto extremadamente territorial,  y aun después de haber acumulado suficientes reservas para toda su vida,  se pasea  por la colonia tratando de robar los alimentos de sus congéneres y  de las otras especies animales que conviven en ese nicho ecológico.

Otra adaptación muy notable es, que a diferencia de la mayoría  las otras especies de pingüinos que anidan año tras año, en el mismo sitio, y donde el macho es el encargado de incubar los huevos,  el  “Nestorand cristinae” no hace nido en ningún lugar ya que es muy desconfiado de sus congéneres, llevando siempre consigo, los dos huevos grandes y color oscuro entre sus cortas patas.

Al tratarse de una especie nueva, de reciente introducción dentro de este ecosistema, en un principio no tenía  enemigos naturales. Esto le permitió avanzar sobre las otras especies autóctonas para  pasar a ser la dominante. No obstante en la actualidad han aparecido algunas  conductas defensivas en varias de ellas, lo que sugeriría  que en corto tiempo podrían modificarse sustancialmente la actual situación, mientras tanto el clima sigue cambiando con mayor velocidad.

La pregunta es: ¿Podrá el Pingüino patagónico establecerse nuevamente en otras latitudes o seremos testigos de su extinción? 

AÑO 2014: La naturaleza es sabia. En la actualidad podemos afirmar que el cambio de hábitat ha provocado innumerables problemas de salud a esta especie. Debemos esperar que en poco tiempo más, los especímenes que quedan, se re-localicen en un nuevo ambiente, que no sea tan adverso. Los científicos creen que esta podría ubicarse en cercanía de lo que hoy se conoce como glaciar Perito Moreno.

NATIONAL GEOGRAPHIC SORYETI (ARG)

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4 comentarios en “Pingüinos y cambio climático

  1. querido TAPI!
    brillante exposicion sobre los pingüinos! espero que madre naturaleza tan sabia ella…haga lo suyo…porq de hecho…creo q los hombres….hemos hecho posible q estas especies q describes tan ampliamente esten “arrasando con la especie humana”…
    creo q estos pingüinos hacen `posible la aparicion de especies primitivas, de la rama de los monos!(pero esos poco inteligentes), tambien apàrecen gorilones! puajjjjjjjjjj!especies q hacen mal1 y espero desaparaezcan a la brevedad! saludos cordiales!

  2. Cari, tenés razón. Estamos rodeados de animales. Pero nos olvidamos de uno de ellos, que no tiene prensa y sobre el cual nunca ví un mísero documental. Me refiero a los “burros” , muchos de los cuales nos dirigen.
    Gracias por pasar.

  3. Genial tu investigación científica, Tapi. Yo creo que la extinción siempre amenaza a estos seres mutantes, que parecen medrar entre la basura un tiempo. Mirá si no el estado del Macacus menemnídeus, que hasta fue abandonado por la Chechúfila trepadorensis, conocida por su gran adaptabilidad alimentaria, o lo que es lo mismo, por ser capaz de comerse cualquier cosa. Un beso Graciela

  4. Graciela,
    la Chechúfila es una de las especies parásitas mas benignas que se conoce. Solo ataca especies en la etapa final de extinción, prefiriendo aquellos individuos en franca decadencia, decrépitos y con defensas bajas.
    Gracias por pasar!!

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