El Xanaes nos desafió

A las 6 de la mañana partimos rumbo a Marull.  No sabíamos que nos espera otra odisea  previa  al Xanaes,  que era la Ruta 3.  De noche y con una neblina que no me dejaba ver más allá de mi nariz (aclaro que es larga) tuvimos suerte de no caer en uno de los tantos cráteres o salir por la banquina donde falta la demarcación. Creo que como está hoy  el camino, podríamos decir que más que ruta, se trata de un conjunto de baches unidos por trozos de alquitrán, que sería adecuado para el testeo de la suspensión de las 4×4.lugar de partida

Gracias a mi pericia en el volante y a la falta de la caminera llegamos a destino más o menos a horario. Después de una rápida inscripción nos brindaron un desayuno frugal y nos entregaron víveres para degustar en el camino. Preparamos las embarcaciones como nos indicara la profesora Paula, dueña de los kayaks que  nos facilitó sin pagar un peso, ni dólar ni nada (por lo menos todavía no me llegó la factura)  Mi compañera con el verde pepino y yo con el rojo fuego  llamado la Saeta por la velocidad que puede llegar a alcanzar en buenas manos. Números  14 y 15 respectivamente.nuestras naves Aproveche para llevar mi vehículo de 4 ruedas hasta lo que sería nuestro destino, esperando al resto de los participantes.

Aclaro que nadie nos pidió mostrar carnet de conducir, ni de piloto de embarcación. Solo nos pidieron que hiciéramos barquitos de papel para demostrar nuestros conocimientos en navegación, cosa que hicimos sin problemas.

A las 10 de la mañana cuando nuestra ansiedad estaba a full, dieron la señal de partida. Mejor dicho hicieron sonar una  corneta y nos lanzamos al río. Más de 100 embarcaciones, 200 expertos pilotos y nosotros dos.prestos a salir

En los primeros minutos los pasamos tratando de que la embarcación leyera nuestra mente y se dirigiera hacia donde estábamos pensando. Cosa, que se le hacía difícil ya que nuestras  maniobras con el remo  eran algo erráticas. Después de hacerla  navegar en  círculos e ir de contramano y contracorriente, marcha atrás, de costado etc etc., logramos ponernos de acuerdo y transitar ambos hacia el mismo lado, es decir aguas abajo.  Referido a esto, pensé que la embarcación tenía aire acondicionado, ya que sentía fresco por lo bajo. Pero no. Solo era  el agua que se acumulaba en mis asentaderas y que me acompañarían todo el trayecto.

De acuerdo a lo planeado  en nuestra  táctica de cómo encarar el desafío,  a la hora,  ya no teníamos a ningún contrincante a la vista.  Todo iba de maravilla. Es decir, estábamos en último lugar como correspondía y el resto de los participantes se  habían perdido en el horizonte.

Salvo…, salvo dos abnegados servidores públicos, que temiendo nos ahogáramos o nos despistáramos en alguna curva nos seguía a corta distancia con el salvavidas presto. Que martirio habrá sido para ellos, acompañarnos a la espeluznante velocidad de 0,5 nudo/hora cuando el resto la hacía a 10. No hay más que agradecimiento para ellos.

Así la navegación fue trascurriendo entre la placidez y el silencio del río matizado por el canto de algún pájaro.  Lamentablemente no pude hacer fotografías de ellos, ya que cuando soltaba el volante  (o los remos mejor dicho) la embarcación comenzaba a girar en círculos o se empecinaba en ir hacia donde no tenía que ir.

De todas maneras saque fotos y filme con la go-pro ubicada estratégicamente en mi pecho. Si notan algún temblor no es por la correntada sino por el cansancio que se empezaba a acumular.

A eso de las 12,30 nos acercábamos a la desembocadura del rió en la laguna de Ansenuza.

Aquí termina lo fácil !! – le escuche decir muy contento a uno de los que nos custodiaban.

Haciendo como que no escuche enfile la proa hacia el montón de kayakistas multicolor que se veía a la distancia. Fue lindo ver como se iban moviendo al unísono las palas de los remos de todos ellos, cual  aleteo de mariposas  en el aire.  Mientras que los nuestros (solo 2)  se parecía más al de las mariposas cuando pegan en el radiador del auto.

En la laguna nos enfrentamos a las inclemencias del viento en contra,  que levantaba olas gigantescas (de unos 10 cms) que pegaban contra la embarcación y nos mojaban.

Después de remar a toda máquina durante 15 minutos  vi que todavía estaba en el mismo lugar. Decidí bajar del bote y caminar al lado  como vi que hacían otros participantes.

Craso error!!  El barro del fondo me succionaba las champion  y era imposible levantar los pieses del fondo, fue necesario emplear una fuerza titánica para poder dar cada paso. En un momento temí por mi vida al verme  convertido  en una estatua de barro y sal por toda la eternidad en medio de la laguna. Logré volver a la seguridad del habitáculo y resignarme a seguir remando. Mis brazos se insubordinaron y se negaron a cumplir la orden. A lo lejos desde una lancha que no podía llegar hasta nosotros dado la poca profundidad del agua, cansados de esperarnos nos hacían señas para que nos acercáramos. Logre llegar y subir al bote salvador. Al hacerlo pude escuchar  a lo lejos el silbato que hacía sonar mi mujer como Rose en Titanic para que la rescataran también a ella. El capitán no quiso esperar y raudamente partió  rumbo S- SE. En 5 minutos pasé del último al primer puesto cuando el bote me dejó a la altura del nuevo Casino.

Debo decir que esos 5 minutos me devolvieron las fuerzas y logre que mis brazos volvieran a la vida. A estas alturas el viento no se sentía tanto (sotavento 2 nudos) y fue más fácil avanzar. Me fui acercando  lentamente a la costa. El problema era que no tenía muy claro a donde debía llegar. Me quedé a esperar en el medio de la nada hasta que llegaran los primerizos que venían detrás.  Varios observadores  situados sobre la costa me levantaban la mano, fotografiaban, saludaban  y se preguntaban, que corno hacia allí sin moverme. La realidad es que no quería llegar primero, ya que había tenido ayuda externa y no quería herir el amor propio de nadie.

En pocos minutos hicieron su aparición los primeros kayaks que fueron llegando y desembarcando. Grande fue la sorpresa al ver que me había pasado de largo del punto convenido.

Así que  tuve que desandar parte del camino y yo también di por concluido el desafío al pisar tierra (o barro) firme en un lugar cercano. Las agujas del reloj marcaban las 14 horas. (La aguja corta en el dos y la larga en el  doce en mi reloj )

llegando

Seguidamente,  ya sobre la costa pude ver el arrivo del grueso de los participantes que habían realizado el trayecto completo a pura sangre.

llegada de mi mujer

No había rastros de mi compañera hasta que unos minutos después llegaba la lancha de los rescatistas con el 14 y mi mujer a bordo.

 

EPILOGO

Luego del reagrupamiento en suelo firme nos dirigimos al lugar donde recibiríamos un refrigerio, certificados de participación, fotos y regalos. Muy buena la organización y la atención recibida por toda la gente de Marull y Miramar.premios

Muchas gracias por permitirnos participar, aún sin contar con experiencia previa. Ya estamos pensando en la próxima, si la Profe Paula nos vuelve a prestar las naves ¡!!

CIUDAD DE IQUITOS – PERU

ETAPA 7

CIUDAD DE IQUITOS

Con la gran incógnita de saber cómo sería, llegamos a la ciudad de Iquitos, llamada la Capital de la Amazonía Peruana. DSCN4851Ciudad de más de 400.000 habitantes y rodeada totalmente por agua. La única manera de llegar es por aire o navegando como lo hicimos nosotros. Desembarcamos en el puerto de Nanay, sobre el Rio Itaya, en el Mercado de Productores. La primera vista es muy pintoresca, ya que hay infinidad de barquitos, lanchas, botes amarrados a la orilla, un hormiguero de gente y las construcciones totalmente de madera. El nivel del agua es muy bajo por lo que debemos caminar por una rampa estrecha hasta llegar a tierra firme donde están las primeras construcciones. Nos ayudan a trepar con las valijas. Vemos una impresionante cantidad de mugre, basura de todo tipo sobre lo que sería el fondo del río. Un poco peor que algunos lugares de nuestro país.DSCN4650

Ya en la calle nos encontramos con infinidad de moto-taxis aguardando a algún pasajero. Esto, pasaría a ser común en los días que vivimos en esta ciudad. Este medio de transporte es el más utilizado, por lo práctico, la gran cantidad de móviles, la rapidez, y económico. Casi no se ven autos particulares. Hay viejos colectivos con carrocería de madera que cuando uno los ve, trata de hacerse a un lado rápidamente por temor a ser atropellados. A cualquier lugar a donde vaya y en cualquier horario, sin perder tiempo, encontrara muchos de estos  moto-taxis disponibles. Me llamó la atención que por más de ser turistas nadie trato de estafarnos como estamos acostumbrados en Argentina cuando tomamos un taxi en una ciudad que no conocemos.

Nos dirigimos rápidamente a la casa de Laly y Jaker, quienes nos alojarían en su hogar por algunos días a través de couchsurfing. P1070557Nos encontramos allí con dos personas más o menos de nuestra edad, muy cordiales, generosos, con muchas ganas de conversar y acostumbrados a recibir turistas de todo el mundo. Nos ofrecen una habitación con baño privado que ya no usan donde nos instalamos rápidamente. Una perrita, Manchas, una de las mascotas de la casa, nos adopta enseguida, se ubica debajo de la cama y nos  acompaña a todos lados.

Al día siguiente comenzamos nuestra visita a una serie de lugares de interés que habíamos planeado previamente.

Vamos a visitar la Reserva Natural de Allpahuayo- Mishana que se encuentra ubicada sobre la ruta a la ciudad de Nauta. DSCN4769Primero tomamos un moto-taxi que por  3 soles nos lleva hasta una esquina de la ciudad desde donde parten unas pequeñas combis hacia esa ciudad. Nos llevan como sardinas enlatadas. Llegamos al parque recién abriendo las puertas. Como todavía no está el guía nos explican rápidamente el camino a hacer y partimos solos  en un trekking de 5 horas. Caminamos por una  selva virgen con algunos ambientes muy exclusivos llamados Varillares que son muy importantes para la economía de los habitantes de la región ya que estos pueden producir madera para múltiples usos. Vemos y oímos infinidad de diferentes aves. Al regresar, nos sentamos a descansar y tenemos la oportunidad de conversar con uno de los investigadores que está estudiando todo este ecosistema.

Seguimos camino haciendo “dedo” en la ruta. Nos recogió un transporte local que nos llevo hasta el Refugio y Centro de Rescate de Manatíes. DSCN4790Esta organización trabaja en la  reproducción de algunas especies de tortugas y en el rescate de las “vacas de agua”. Estos manatíes, mamíferos vegetarianos, que una vez curados y bien alimentados son liberados en  lagunas no contaminadas  perteneciente a  alguna reserva o parques nacional.

NOVATEK CAMERA

NOVATEK CAMERA

Podemos acercarnos, tocar la piel muy suave que tienen y alimentarlos con su bocado preferido. Luego vemos como los alimentan a mamadera cada 2 horas como un bebé.

Muy cerca de allí está el Complejo de Quistococha. Es un complejo municipal donde hay una playa artificial alrededor de una laguna donde está permitido bañarse y un zoológico donde pueden verse animales de la región. DSCN4849Hay partes que están en malas condiciones pero en general  se ve un buen mantenimiento y animales bien alimentados. Es muy visitado por la gente de la ciudad, especialmente los fines de semana.

Llegando la tardecita, cansados del derrotero retornamos a la ciudad en un moto-taxi que nos deja en la puerta de nuestro alojamiento.

Fin del Capítulo 7

Próxima etapa:

Visita a  la ciudad y al Parque Nacional Pacaya Samiria

VIAJE HACIA IQUITOS – CAPÍTULO 6

VIAJE HACIA IQUITOS

A media tarde del día Domingo, estamos llegando a la comunidad de Cabo Pantoja. Hace un calor infernal. Desde la embarcación vemos gran cantidad de gente sobre la costanera y en lo que podría llamarse atracadero de las lanchas. DSCN4579Muchos chicos jugando en las aguas del río, o corriendo. Grandes tomando, escuchando música, charlando. Muy cordiales todos, hasta los chicos nos saludan con educación.

No veíamos la hora de bajar e instalarnos para darnos una buena ducha y descansar. Cosa que no iba a ocurrir. Rápidamente nos enteramos que hace 45 días que el pueblo está sin luz y sin agua. Nos dirigimos al único   hospedaje,  es municipal, el encargado nos asigna una habitación y nos explica que hay un tambor de 200 litros con agua de río, del que se pueden sacar algunos baldes para lavarnos y demás menesteres. PANTOJA2

Dejamos nuestras valijas y nos vamos a migraciones para formalizar la entrada al Perú. Luego aprovechamos para recorres las calles-veredas del pueblo y sacar algunas fotos antes que se nos venga la noche. Cuando llega es todo oscuridad salvo los más acomodados que cuentan con algún grupo electrógeno. No teníamos nada para comer, no vimos quioscos ni nada que se le parezca, preguntamos para conseguir fruta y nos dicen que llegan muy de vez en cuando. Queremos algo de comer!!! Le decimos a una mujer que encontramos. Bueno, lléguense a mi casa dentro de una hora que les preparo algo.  Pollo puede ser??? Le preguntamos con temor. Sí, no hay problemas responde. A la hora señalada nos instalamos en esta humilde mesa y comemos lo pedido junto con arroz  y plátano frito para variar. Lo mejor es un café que nos prepara de postre. Todo el banquete nos cuesta 5 dólares.DSCN4507

A la mañana siguiente, tipo 5, oscuro todavía bajamos hacia el río para tomar la lancha que nos llevaría hacia Iquitos. Por suerte conseguimos una embarcación rápida que nos permite acortar el viaje en un día.El viaje dura 11 horas, tiene baño y es bastante cómoda. A eso de las 5 de la tarde, y con las últimas gotas de combustible, debido a las vueltas dadas en innumerables zig-zag por la poca agua del río llegamos a Santa Clotilde. Es una población similar a las otras pero con más gente. El costo del pasaje incluía alojamiento, por lo que nos asignan una habitación en un hospedaje frente al puerto. Me olvidaba decirles que tampoco había luz. CLOTILDE1Esta se conecta solo de 6 a 10. Tampoco agua caliente, pero esto es lo de menos, por lo menos pudimos ducharnos. No existen los autos, solo motos, bicicletas y piernas. Muchas familias sacan las mesas y sillas a la vereda y comen allí. Otros escuchan música a todo volumen o miran televisión. En todos los aparatos el mismo programa, hay un solo canal. Encontramos una especie de restaurante y comemos lo de siempre, pollo, arroz y plátano. No comen nunca postre ni pan. Tomamos guaraná con gusto a remedio.CLOTILDE

Esa noche demoramos en dormirnos, ya que en las habitaciones vecinas veían la tele y escuchaba música con el volumen a todo lo que dá. Por fin el cansancio hace lo suyo. A las 5 del día siguiente el capítan del barco pasa pieza por pieza pateando las puertas y gritando para hacernos levantar.

Zarpamos al alba. Nos estamos acercando a nuestro destino final. Pero todavía faltaba. Nos dirigimos  hacia Mazán, donde después de un corto trayecto por tierra volveríamos a tomar otro bote. Este atajo por tierra nos ahorra un día de navegación.

Al llegar al pueblo y apenas tocamos tierra, el bote se llena de gente que en tropel  encara a todos los pasajeros. No sabemos que pasa. Tratan de agarrar nuestras valijas y forcejeamos con ellos. Un lugareño nos explica que son los conductores de los mototaxis  que nos estaban aguardando para llevarnos al otro punto de embarque. Cada uno trata de conseguir su cliente. Uno se lleva una de nuestras valijas y mi mujer sale a perseguirlo, mientras yo cargo con todo lo demás. Después de subir por los 1000 escalones de la escalera, llego a la costanera muerto de cansancio con la lengua afuera. Me espera el mototaxi que raudamente parte hacia el nuevo destino. A toda velocidad circulamos por un estrecho camino salpicado de baches. Nos aferramos como podemos y miramos no perder las valijas que están más atrás.MAZAN

Al llegar al nuevo puerto, ocurre lo mismo. Una multitud nos rodea tratando de llevarse nuestras valijas. Esta vez se trata de los dueños de los botes  que están aguardando para este último tramo. Se gritan y pelean entre ellos mientras nos tiran del brazo tratando de hacernos subir al suyo.Una vez completado todos los asientos, lleno hasta la coronilla y con 40 grados de temperatura, partimos hacia Iquitos donde llegaríamos  dos horas más tarde.

FIN CAPITULO 6

PROXIMA ETAPA

CIUDAD DE IQUITOS

Parque Nacional Yasuní – Ecuador

5 º Episodio

Con nuestro guía Fernando, su mujer, y un hijo que hace de de timonel, salimos hacia el parque navegando por el Río Napo.5 La atención hacia nosotros es exclusiva. Viajamos con todos los enseres y víveres necesarios para pasar los 2 días de nuestra corta visita.

Al poco de andar, encaramos hacia la derecha por el Río Yasuní, cuyas aguas atraviesan el parque más grande de Ecuador. El más grande, el de mayor diversidad en flora y fauna, y el menos alterado por el hombre. En el viven aun pueblos originarios que prefieren no tener contacto con la «civilización»DSCN4180

Pasamos primero por la zona de amortiguamiento que le llaman, donde encontramos algunos lugareños. Luego a la entrada en sí, se encuentra el primer destacamento de control, donde dejamos constancia de nuestro ingreso. Nos vamos adentrando un poco más hasta llegar al puesto de los guarda parques. Encontramos todo cerrado  sin rastros de ellos.

Allí debajo de una especie de tinglado abierto, DSCN4187armamos el vivac con nuestras carpas. Enseguida vemos que nos acompañan unas enormes arañas instaladas en el techo. No nos inmutamos, ya que estamos acostumbrados a su presencia.

Sin perder tiempo buscamos nuestras cámaras y nos embarcamos nuevamente rumbo a la laguna Jatuncocha. Debido al bajo nivel del agua quedamos varados 2 veces y tenemos que bajarnos a empujar. Hermosos paisajes sobre el río y la lagunaDSCN4316, una vegetación exuberante y completamente solos. Nos sentimos como debe haberse sentido el  explorador Francisco de Orellana, al ver tanta naturaleza virgen y desconocida. Desembarcamos en la orilla y hacemos una caminata por dos horas donde vamos conociendo distintos ambientes con una cambiante vegetación, grandes árboles difíciles de imaginar la edad de los mismos, cientos de helechos, lianas, trepadoras, epífitas. Lo llamativo es que se puede caminar más o menos sin inconvenientes ya que sobre el suelo, solo hay DSCN4311plantas de poco tamaño, ya que su crecimiento se ve impedido por la falta de luz. La mayor parte de la misma es captada por los grandes árboles. En nuestra zona, cualquier monte donde uno pretenda entrar se va a encontrar con gran cantidad de arbustos entremezclados y casi todos espinosos, lo que hace difícil transitar. También se nota en esta selva que cuando las lluvias no son muy intensas, las plantas retienen mucha del agua caída, que se va dispersando de a poco al golpear con el frondoso follaje. Al suelo, llega muy poco.DSCN4636

Cuando regresamos y oscurece,  aprovechamos para hacer una escapada por una senda cercana,  para hacer fotos de la fauna nocturna.

La noche en carpa no fue de las más placenteras. Sobre un duro piso de cemento y solo con una fina colchoneta de gomaespuma dormir no fue fácil. Amanecimos cansados, agarrotados y doloridos.

Luego de desayunar a eso de las 7 de la mañana salimos a hacer un nuevo trekking por otra senda, que nos lleva unas 5 horas. Aquí pudimos escuchar numerosas aves, verlas y fotografiar se hizo difícil por la espesura del follaje. Nos DSCN4189encontramos con un grupo numerosos de monos, pequeños pero muy bullangueros. Al volver encontramos cargadas todas nuestras pertenencias y emprendemos el regreso. Necesitamos volver a Nuevo Rocafuerte para que la gente de migraciones nos selle los pasaportes indicando la salida de Ecuador. Esperamos que abrieran y nos atendieran, por más de una hora. El trámite en sí, dura unos 5 minutos.

De nuevo en el bote, enfilamos  ahora hacia la localidad de Cabo Pantoja, que se encuentra en el límite Ecuador- Perú. Pantoja fue anteriormente la localidad ecuatoriana de Rocafuerte, y que ese país  perdieran durante una guerra años atrás.

En toda esta zona transcurre parte de la novela  de Vargas Llosa y luego la película «Pantaleón y las visitadoras», que narra la peripecias de un grupo de prostitutas contratadas por el ejército,  que van de cuartel de cuartel para entretener a la tropa.

Fin Etapa 5

Próximo capítulo  VIAJE HACIA IQUITOS

El COCA

ETAPA 4

El COCA

Llegamos a la ciudad de Francisco de Orellana, más conocida por El Coca,  a media tarde, después de un viaje caliente. Con un taxi nos dirigimos a la casa de quién sería nuestra anfitriona en esta corta visita. Nos encontramos con esta linda ecuatoriana, Alexandra, que nos ofrece su casa para hospedarnos.

Aquí puedo decir tuvimos la mejor ducha y el mejor descanso de todo el viaje. Pudimos disfrutar de agua caliente, un largo rato bajo el agua. Una habitación muy cómoda con una cama King size con un sommier calculo que de 30 cms de espesor y aire acondicionado. Sí, aire fresco durante toda la noche.

Según lo dicho por los propios pobladores el calor que hacía esos días, era anormal. El sol calentaba como un soplet1e y sin una nube en el cielo. Después de un corto descanso nos dirigimos con Alexandra hasta el puerto, a unas 4 cuadras, para averiguar por el barco que nos llevaría a nuestro próximo destino. Sacamos el pasaje. La hora de partida las 7 de la mañana siguiente. A la tardecita hicimos una especie de citytour con el auto de nuestra nueva amiga y luego nos lleva a cenar a un restaurante llamado Carnes Argentinas.

Por la mañana temprano nos despedimos y cargando nuestra pesadas valijas y mochilas nos vamos al embarcadero media hora antes de la hora de salida.  La sorpresa es que ya estaba completo y a punto de zarpar. Cosa que hizo 15 minutos antes de lo indicado.

Nuestro encuentro con Alexandra fue la primera experiencia que tuvimos en Couchsurfing, esta forma de viajar utilizando el  alojamiento  sin costo ofrecido  por miles de personas  alrededor  del mundo. Una experiencia muy positiva ya que nos permitió conocer sobre la gente, sus costumbres, su forma de vivir que es en muchos aspectos tan diferente a la nuestra.

El bote es una especie de colectivo interurbano, con la diferencia que no lo viaja por ruta sino que lo hace navegando por el Río Napo, el más caudaloso de Ecuador y afluente del gran Amazonas. 6Además de los 50 pasajeros llevamos gran cantidad de mercaderías (alimentos y bebidas) para ser descargadas en los distintos pueblitos que vamos pasando, pequeños animales, y algo de tráfico de fauna (tortugas). Durante el trayecto vamos acompañados permanentemente por el verde de la selva, parando en varias  comunidades.

El ruido del motor, más el suave bamboleo del 5bote hace que se te cierren los ojos y dormites buena parte del viaje. Después de 10 horas, casi al atardecer llegamos a Nuevo Rocafuerte, la última comunidad ecuatoriana situada en el límite con Perú. Como el río está muy bajo hay que trepar varios metros para llegar a la orilla. Allí un señor nos ayuda a subir las valijas pesadas. Era 3Fernando Cifuentes quién sería nuestro guía, que nos estaba aguardando. Nos lleva hasta un hospedaje que está ubicado al frente del muelle de donde desembarcamos. Después de acomodarnos y un buen baño salimos a recorrer el pueblo que cuenta con unas pocas manzanas. La gente pasea y se reúne sobre la calle principal frente al río. No hay vehículos salvo el que recoge la basura. Todos se trasladan en moto o a pie.

4Esa noche, el mismo dueño del hospedaje, nos prepara la cena. Como queríamos comer carne nos prepara guanta acompañados como siempre con arroz y plátano frito. La guanta es un pequeño roedor, nos dice común en la selva. Creo que debe ser carne de agutí. Impresiona un poco ya que me toca una de las patas provistas de largas uñas o garras. Es carne oscura y  sabrosa. Mi mujer lo hace a un lado y come el arroz.

A la mañana siguiente nos levantamos muy t1emprano y mientras mi compañera acomoda las valijas, salgo a sacar fotos por el pueblo. Después de desayunar llega Fernando con su bote, acompañado por su mujer  quién sería nuestra cocinera) y su hijo. Con los víveres, carpas y todo lo necesario partimos para conocer el Parque Nacional Yasuní.

Fin de 4º etapa.

Próximo capítulo Parque Nacional Yasuní

RUTA 158 – Un ViAJe dE lOCuRA

rutasprovcordoba2En pocos días más sale a la venta la segunda versión de aquel recordado juego Ruta 13, El camino prometido, que  tuviera tanto éxito años atrás. Para todos aquellos amantes de las emociones fuertes donde se requiere contar con una gran inteligencia, sangre fría  y sobre todo suerte, mucha suerte para llegar a la meta.

En esta versión,  el juego consiste en realizar una travesía por la Ruta Virtual Nº 158 (que ya no existe)  uniendo una series de localidades del este cordobés.  El viaje imaginario puede hacerse en forma individual o acompañado, y pueden intervenir infinitos participantes, que lo hace más  divertido  cuando ellos  pugnan por llegar primeros.

Aunque el trazado es siempre el mismo, el juego cuenta con varios niveles que se diferencian por su dificultad. Recomendamos por supuesto a los novatos comenzar con el Nivel 1 para luego sí, pasar al Nivel 2 y Nivel 3 sucesivamente.

Requisitos para jugar:

Plataforma mínima recomendada. Pentium 1660MHZ. 120 MB RAM disponibles. Placa de video 90 bits. Sistema operativo Windows 2020. 60 MB libres en el disco rígido.

O en su defecto, obviando lo anterior, contar con vehículo en buen estado (o no) y Carnet de conductor expedido por la Municipalidad de Trucholandia (o no) y Póliza de seguro vigente (o no)

 Nivel 1

El juego se inicia en la ciudad de Villa María y gana aquel conductor que logra llegar a la ciudad de San Francisco en el menor tiempo posible y con el vehículo y conductor en las mejores condiciones. (traducido todo esto en la cantidad de puntos obtenidos)

Al ir transitando la ruta el conductor se encontrara por ejemplo con algunas de las siguientes dificultades:

A) 1500 baches, pozos  o cráteres distribuidos en forma estratégica a lo largo de toda la ruta. Los mismos van cambiando de posición con el transcurso del tiempo, por lo que la memorización de su ubicación no tiene sentido.

Sortear los mismos implica la sumatoria de 100 a 1000 puntos por cada uno de acuerdo al tamaño y profundidad.

Por el contrario el caer en uno de ellos trae como consecuencia una gama de penalidades  que van desde la quita de pocos puntos hasta la obligación de comenzar nuevamente (con otro vehículo)

Por ejemplo:

Pozo Tipo 1: 15 cm. profundidad. Rotura de goma. Quita 200 puntos.

Pozo Tipo 5: 30 cm. profundidad. Rotura de llanta, goma y cambio de dentadura. Quita 1000 puntos.

Pozo Tipo 10: 30 cm. profundidad y 6 mts. de diámetro. Rotura de gomas, llantas, amortiguadores, caída del paragolpe y de los riñones.  Vuelve al inicio

B) Vehículos transitando en el mismo sentido: Aquí el puntaje ira aumentando al aumentar la cantidad de vehículos sobrepasados en una sola maniobra.

Por el contrario por ej. si queda encerrado entre dos camiones sufrirá un recargo de 15 minutos y la quita de 500 puntos.

C) Vehículos transitando en sentido contrario alternando sobre una u otro mano. Aquí salen a relucir aquellos conductores con verdadera sangre fría.

Cruce con otro vehículo sin novedad. Suma 500 puntos por vehículo

Cruce  rasante, perdiendo el espejito lateral. Quita de 500 puntos

Cruce rasante, perdiendo el codo que asomaba en la ventanilla. Recargo de 30 minutos para concurrir al médico. Gana 30 puntos….. de sutura.

D) Forma de Viajar:

Escuchando música en la radio: Viaja relajado y gana 100 puntos

Escuchando la entrevista  a un político: Afirma que en 15 días comienzan las obras de la ruta nueva y usted le cree. El punto es usted. Vuelve al punto de partida

Escuchando a su mujer: Toma 1 Lexotanil y pierde 500 puntos

E) A lo largo del recorrido se encontrará con varios casilleros marcados como PC (policía caminera y/o ………..)

PC =: Pisó raya amarilla, descuento 500 puntos

PC ºº: Se olvidó de prender luces, descuento 200 puntos

PC \\: Se olvidó del cinturón de seguridad, descuento 100 puntos

PC@: Se tragó una señal de Pare, descuento 1000 puntos

PC NTD: (no tengo documentos) Volver al inicio previo pintada de dedos en la comisaría

Nivel 2

Este nivel tiene como novedad adicional que el recorrido se hace en un día de lluvia.  Como todos los pozos se encuentran llenos de agua al igual que le resto de la ruta, los puntajes obtenidos se duplican.

El tránsito se hace intenso y variado, donde el jugador  puede encontrarse  con algunas sorpresas como por ejemplo:

a) Vehículo tipo rastrojero que se sube a la ruta sin previo aviso.

-Sortearlo sin dañar la pintura, suma 1000 puntos

-Frenada brusca sobre la carpeta asfáltica. Castigo con 15 minutos, pierde 2 turnos, para reacomodar las gomas de la acompañante.

b) Cosechadora más tres carritos y chimango con movimiento ondulatorio.

-Afinar la puntería y pasar, suma 1000 puntos

-Morder la banquina y hacer un trompo, retardo 30 minutos para normalizar el ritmo cardíaco y cambio de ropa interior.

c) Camión con acoplado modelo 30, perdiendo la carga sobre el asfalto.

-Sortear sin problemas, suma 500 puntos

-Derrapar sobre los granos derramados y terminar en la zanja de agua, retardo de 30 minutos aguardando la grúa que lo saque del barro.

 Nivel 3

Solo para los expertos. Consiste en hacer el recorrido durante la noche o en días de intensa neblina.

Aquí encontramos como dificultad adicional:

1) vehículos que no cuentan con alguna o ninguna de las luces reglamentarias. El sortearlos sin dificultad implica la suma de puntos que es inversamente proporcional a la cantidad de luces que le funcionan correctamente.

2) Aparición de animales (de 4 patas)  desde la maleza de 2 metros de alto que se encuentra en la banquina.

Esquivar sin consecuencias, suma puntos de acuerdo al tamaño del animal.

Colisionar contra

  1. a) perro. Rotura de óptica. Pierde 200 puntos
  2. b) cerdo. Rotura de paragolpes. Retardo de 15 minutos para atar con alambre. Pierde 500 puntos.
  3. c) vaca. Rotura de capot y parabrisas. Retardo de 15 minutos para limpiar los excrementos (los suyos) Pierde 1000 puntos
  4. d) caballo. Rotura del conductor. Vuelve al punto de partida y reinicia el trayecto (si continúa vivo)

 Nivel 3 Plus

Realización del trayecto el día que se inician o finalizan las vacaciones, o el regreso al hogar después de un fin de semana largo. Aquí se encontrara con la posibilidad de intercambiar “saludos o gestos” con el resto de los conductores.  Los puntos obtenidos dependen del ingenio demostrado en cada encuentro.

Estas son solo algunas de las situaciones, con que el jugador se encontrará al ir desarrollándose el juego.  Usted podrá sentir la adrenalina correr por todo el cuerpo, un sudor frio que le erizará los pelos de la nuca hasta el final de la espalda, un calor que se extenderá desde el pecho o los pechos  hacia arriba y abajo (por que no?), un temblor incontrolable que se expande por sus extremidades (todas), un nudo o dos en el estómago y un cierre de esfínteres imposibles de revertir hasta su llegada a la tan ansiada meta.

Dichas sensaciones pueden presentarse todas juntos o de a una por vez.

 El software fue desarrollado por la empresa Delachotacordobesymentiroso.com.ar  y se lo podrá adquirir exclusivamente en los mejores talleres mecánicos de su localidad.

Cruce de Los Andes. Cabalgata de las Walkirias. (Rally de la cordillera) Segunda etapa

Es curiosa la conexión que se fue estableciendo con nuestros caballos. IMG-20150117-WA0010Graciela y Lucho por ejemplo  siempre viajaban en último lugar. Fue inútil que los guías lo azuzaran continuamente. El odiaba que otro caballo se pusiera a sus espaldas y daba patadas continuamente sobresaltando a la conductora.  Era su falta de pericia en el manejo lo  que provocaba este comportamiento en el compañero??    La duda quedo aclarada el último día cuando le dieron a Graciela, el Renegado, caballo que pertenecía a Nico, nuestro guía. Desde ese momento ella paso a estar primera en la fila india, solo por detrás de Mauricio o Eugenio.

La gran personalidad de Griselda- Capuchino  P1060557se hizo presente cuando este, con el afán de llamar la atención se tiraba al piso para rascarse o se metía en el medio del río para chapotear con el agua. Griselda en una charla de sobremesa nos explicó entre otras cosas el significado y las bondades del el sexo tántrico. Tema que atrajo la atención de todos nosotros incluido los baqueanos. ¡¡ Lamentablemente no pudimos hacer la parte práctica!!

Lihue (uno de los más joven de la partida), Nico (el otro más joven) y Adriana se provocaban continuamente P1060559para correr con sus caballos cuando el terreno lo permitía.  Espíritu indómito de los tres,  que partían a todo galope jugando carreritas y perdiendo el contenido de sus alforjas mientras lo hacían. Adriana estuvo tan cubierta durante todo el viaje para protegerse del sol que cuando la vi en la cena de despedida creí que era otra persona. La reconocí por su voz suave. DSC03303Lihue con la desfachatez de todo joven para abordar cualquier tema al igual que Nico. IMG-20150117-WA0004Este, conocedor de la montaña desde más joven y guía reciente, no logramos que nos contestara ningún tipo de pregunta. La respuesta era siempre las misma:  Yyyyyyy………. Siempre atento e inquieto como su caballo.

El mío en cambio nunca pasó de un trote irregular. DSCN6948Después de una experiencia desagradable  mientras lo hacía,  aprendí  que uno debe poner toda la mercadería que tiene  lo  más arriba y lejos posible de la montura, para evitar que el traqueteo de este paso, te aplaste y reviente al golpear contra la misma, tus BIENES MAS PRECIADOS!!  Lo bueno es que el mío o tenía piloto automático o a través de la mente lograba manejarlo mientras transitábamos por cualquier lado, lo que me permitía utilizar las manos para manipular mi máquina de fotos sin necesidad de desmontar. Tengo una 4000 tomas y algunos videos. Según los cálculos de los nuevos amigos hacen una foto cada 2 segundos durante toda la travesía. Un poco exagerado!!!!!

Ramiro y Ezequiel DSC03386 mientras tanto formaban una pareja perfecta. Aclaro,  NO son pareja COMO Ud. piensan, pero podría decirse que son como, el Ying y el Yang,  el Lingam  y el Yoni. DSC03623Se complementan. Son provocadores profesionales que actúan en conjunto. Prueba de ello es lo que padeció Valeria (álias Rosario) durante todo el viaje, como así también en menor medida, Griselda y Adriana. Una cualidad de los dos es que le ponen mucho énfasis a lo que dicen y muchas ganas a lo que hacen. Lo que no entienden, es cuando lo están haciendo mal. En las sobremesas de la noche y bajo los efectos del alcohol intentaban entonar y cantar alguna canción para seducir a las mujeres. Lo único que consiguieron fue hacer inquietar y relinchar a los caballos cercanos.

Valeria y Rayito de Sol un mundo aparte. P1060719Ambos de gran carácter, pero ella en el fondo (muy hondo) tierna como una maestra de guardería.  Quizás la falta de oxígeno por las alturas transitadas afectó en algo su funcionamiento neuronal. No se explica cómo cada 10 minutos preguntaba la hora y a que altura nos encontrábamos, haciendo perder la paciencia de nuestro abnegado guía Rafael. En realidad es solo una nena que quería divertirse, prueba de ello era su insistencia para hacer culipatín cada vez que veíamos nieve, o la guerra fría que inició P1060701cuando estábamos en Las Chorollas.

Con ella vivimos el único momento de angustia que pasamos en todo el viaje, cuando estuvimos a punto de perderla, tragada por las arenas movedizas en la Laguna Baya. Fue salvada por algunos compañeros y como le gustó tanto ese gesto, luego volvió a meterse en el mismo lugar y repetir la experiencia!!

Haciendo un cálculo rápido, y teniendo en cuenta, la velocidad del viento, la altitud y la temperatura diurna calculo que recorrimos en total unos 100 kms.( 6 días x 6 hrs de marcha x 3 km/hs.)

Podría decir que a cada paso nos encontramos con un paisaje distinto y cambiante de acuerdo a la hora del día. En varias ocasiones teníamos como faro el Cerro Campanario y el Cerro Bola. Bajamos por pendientes tales que parecía  imposible que pudiéramos hacerlo. (En realidad lo hicieron los caballos solos).  Transitamos bordeando profundos barrancos y los caballos tuvieron que esforzarse para subir por empinadas cuestas. Atravesamos numerosos cursos de agua y nos maravillamos con el Laguna  del Negro, y la impresionante Laguna Baya. Esta laguna que tendría que llamarse P1060671Esmeralda por el color de sus aguas, se formó hace unos 50-60 años por una gran avalancha de piedras que embalsó el arroyo Bayo.

Siguiendo nuestro camino llegamos al hito fronterizo ( 3.000 mts ) donde hicimos muchas fotosDSC03605 y un poco P1060713  más  allá laguna chilena Carilauna.  P1060734Aquí nos encontramos con vestigios de lo que fue aparentemente una visita de seres extraterrestresP1060733. Quizás la energía, dejada por estos, pueda explicar la tremenda fuerza que experimentamos repentinamente y por largo rato, varios de los jinetes.P1060729

Aunque no vimos un árbol en todo el trayecto, algo que me sorprendió bastante DSCN6880es la gran diversidad de arbustos y plantas, algunas diminutas que por la época del año se encontraban casi todas en floración. Hermoso colorido que contrasta con la piedra y arena.DSCN6808a

Pasamos por la Cascada de Panculegue, de aguas heladas también. Aquí hicimos noche y algunos, los más machos (incluido algunas mujeres), se animaron a bañarse completos bajo el chorro de agua. Como yo soy machomenos, solo me anime a lavarme la cara y las patas. Al costado de la cascada existe una caverna sobre la que hay varias leyendas.DSCN6846

La última noche después de cenar descorcharon una botella de champagne para festejar el final de la travesía (el vino se había acabado hacía rato), como a todos les pareció escaso Eugenio DSCN7034nos preparó una QUEMADILLA, infusión típica de los arrieros solitarios, compuesta por azúcar almibarada  agua y ginebra que compartimos entre todos con una bombilla.

Al día siguiente luego de una última etapa, nos despedimos de nuestros amigos los caballos y les agradecimos el habernos soportado todos estos días. Así un poco doloridos en el corazón y en el cuerpo, con tierra hasta en lo más profundo de nuestros recovecos, con olores raros, sin maquillaje y la ropa mugrienta  emprendimos el regreso a la civilización.DSC03864

Como conclusión y para terminar, o acabar o finalizar, quiero agradecer a todos los compañeros/as incluida mi mujer que se la banco por los días vividos, haciéndome sentir por lo menos diez años más joven junto a ellos, valorando su reciente amistad, y sobre todo valorando la energía eléctrica, el agua corriente, el inodoro y la ducha caliente. Y me olvidaba……., del colchón.

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES CIERTA

Cruce de Los Andes. Cabalgata de Las Walkirias. (Rally de la Cordillera) Primera etapa

Llegó el día. Llegó la hora. A media mañana pasa a buscarnos por el hotel donde nos alojábamos en Malargue, la combi de la empresa que habíamos contratado para que nos llevara a hacer la cabalgata por la cordillera de Los Andes. Vamos hacia el local de la empresa con todas nuestras valijas, mochilas y bolsos a cuesta, donde recibiríamos las instrucciones al respecto.

Durante el trayecto volvieron a surgir las mismas preguntas que me venía haciendo desde hace días; estoy seguro de lo que voy a hacer??, podré soportar 6 días de cabalgata y salir indemne lo mismo que mi trasero??, como nos íbamos a asear, donde ir al baño?? Podré dormir en la carpa?? y si tengo algún problema de salud, como regreso?? Quienes sería los otros locos con los que compartiríamos la experiencia?? Habrá buena onda?? etc, etc etc.

Al llegar nos reciben  Deby y Marcelo, los organizadores, y conocemos a los otros expedicionarios. En total seremos 8, más los 2 guías, más 2 baqueanos.

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Aquí somos obligados a dejar todas nuestras pertenencias. Nos entregan un par de alforjas para colocar sobre el caballo y donde tendrá que entrar absolutamente todo lo que creemos nos será imprescindible  para la travesía. Ordena Deby: pongan 2 camisas, dos pantalones, dos rifles o calzas, 2 pares de media, un par de zapatillas, artículos de aseo personal, un polar, un cortaviento, un gorro, un sombrero, un par de guantes, una campera, la bolsa de dormir y la linterna. Ah! Me olvidaba de la máquina de fotos por supuesto. Y punto.

Tuve que dejar mi osito de peluche, mi almohada, la frazada. Me sentí como Adán cuando perdió la hoja cuando abandoné la billetera, mi reloj y mi celular hasta lo que sería mi regreso.

Después de una comida exprés, partimos hacia el pueblo de Las Loicas donde nos esperaban nuestros compañeros de ruta.  Hubo que pasar  por migraciones y aduanas donde temimos perder a 2 de nuestros compañeros, pero por suerte, una falla en el sistema informático nos dio a todos el vía libre.

Cerca de allí entramos al patio cerrado donde estaban estacionados todos los vehículos que usaríamos, ya listos, pertrechados y acondicionados para salir. Nos presentan a Mauricio y DSC03862Eugenio, quienes junto con un par de mulas, serían los encargados de la logística necesaria para completar el viaje con éxito. Es decir cumplir la tarea de abrir camino, buscar agua, leña y prender el fuego,  en cada lugar de acampe, mantener en buen estado las máquinas etc etc.

Ellos solo con mirarnos nos van asignando las bestias, en base al temperamento de cada uno de los caballos  y el nuestro. De más está decir que la experiencia de cabalgar era prácticamente nula en todos nosotros. De este sorteo al azar quedan formadas las siguientes parejas:

Lucho y Graciela, Capuchino y Griselda, Rayito de sol y Valeria, Pepe y Adriana, Natalia Natalia y Lihue, Satanás y Ezequiel, Chaparrito y Ramiro y Baltasar, Melchor, D’Artagnan, Centella, Yogurtu Nge, Fidelio (caballo con múltiples personalidades) con Tapi Bis.  DSCN5694

Una vez todos montados, cosa que nos llevó cierto tiempo partimos hacia la nada.

Este primer tramo que podríamos llamar de ablande (de nuestro coxis) culmina casi de noche.

Después que logramos descender del caballo y enderezarnos,  nos explican cómo armar las bolsas de dormir usando como colchón las distintas partes de la montura.  Rafael y el joven Nico, (nuestros guías, enfermeros y cocineros) nos sugieren dormir al aire libre, para disfrutar del espectáculo gratis que nos ofrecen las estrellas y la luna en ese aire tan puro.  Cosa que es aceptado por la gran mayoría. A lo largo del viaje solo Griselda y Tapi Bis, pueden ufanarse he haber pernoctado todas las noches fuera de las carpas.DSCN5741

Después de comer un buen asado, se arma la sobremesa y la mateada alrededor del fogón donde cada uno hace una reseña de lo que hace, de lo que le gustaría hacer, mentimos un

poco sobre nuestras vidas y tratamos de explicar porque la decisión de llevar a cabo esta experiencia. Luego  de bajarse una damajuana de vino, algunos son más locuaces que otros.¡¡¡ Yo no tomo!!!. En poco tiempo se establece una sintonía entre todos nosotros que se irá afianzando con el correr de los días.DSCN5736

La rutina diaria, (que no fue rutina,  ya que cada día viví y vivimos todos una experiencia diferente) podría resumirse así:

Me levantaba cuando recién empezaba a aclarar, casi siempre antes que todos los demás, incluidos los baqueanos. Esto lo hacía por la ansiedad de salir a tomar fotografías en los alrededores, para  ver la salida del sol sobre la montaña y sobre todo por efecto del mal funcionamiento de  la próstata. Hay que tirarse toda la ropa disponible arriba ya que la temperatura es bastante baja.  Luego me dirigía hacia los sanitarios, es decir un arroyito de aguas cristalinas de deshielo, y muy fría !!. Mojaba la punta de  los dos dedos índices y me los pasaba por los ojos para terminar de despertar. Eso era todo. Las necesidades básicas se hacían siempre  caminando hasta atrás de una lomada, o de algunos arbustos relojeando por si había alguno mirándote.

Si tenías que agacharte tenías que mirar bien para no asentarte sobre alguna  planta espinosa, el viento frio también contribuía al frunce, y no fue fácil, especialmente para las mujeres.

Los baqueanos buscaban leña o bosta de vaca de ser necesario, prendían el fuego y largaban su mateada. Cada uno con el propio. Los guías luego despertaban a los más remolones y servían  el desayuno.

Los caballos pasaban toda la noche comiendo en las inmediaciones y luego de traerlos y ensillarlos desarmábamos el campamento y partíamos hacia nuevo destino. Cuando empieza a pDSCN6877egarte el sol sobre la cabeza hay que sacarse todo el abrigo porque hace muchísimo calor. Terminé el viaje con el sombrero de ala ancha encarnado.  Cuando soplaba el viento era conveniente cubrirse la cara con un pañuelo para protegerse de la arena y la tierra que volaba y levantaban los caballos al transitar.

Al mediodía hacíamos una parada para el almuerzo, que siempre consistió en  algo frío y rápido. Todo a pleno sol, ya que en todo el trayecto la planta más alta  que vimos no superaba los  50 cms. Era difícil dormir la siesta así. Algunas veces me tiré a descansar a la sombra de mi caballo, cerca de sus patas,  rogando siempre que no se espantara y no me pisara. Lo bueno era que siempre teníamos agua bien fresca a mano  para tomar. Se podía llenar la botella en cualquiera de los arroyitos que íbamos cruzando sin miedo a intoxicarnos.

Siguiendo siempre a nuestros baqueanos que marcaban el camino, cabalgábamos unas horas más hasta llegar a algún lugar elegido por ellos, para hacer noche. Teníamos una merienda y mientras esperábamos la noche y la cena aprovechábamos para estirar las piernas, desarrugar el tuje, recorrer los alrededores  y comentar lo vivido en la jornada. La cena estaba a cargo de Rafael que no repitió ningún plato en todo el viaje Lamenta

DSCN6876blemente se vio frustrada la ocasión de un asado de guanaco, ya que la persecución de un ejemplar sobre una ladera llevada a cabo por los baqueanos fracaso por suerte estrepitosamente.

Se hicieron desde charlas filosóficas  hasta un concurso de adivinanzas, que después supimos que estaba arreglado de antemano. Los premios terminaron todos en las mismas manos.

También algunas noches pudimos observar luces relampagueantes detrás de los cerros, que algunos atribuyeron a viajeros del espacio, pero que en definitiva eran relámpagos de alguna tormenta que pasaba.

Se produjeron eso sí, algunos hechos curiosos, como ser la desaparición del cuchillo del guía, o encontrar las botas llenas de grandes piedras o algún par de espuelas que cambiaban de lugar.

Mañana próxima etapa

Crónica de una travesía (seca) Chapter TCHU and Epilog(O)

Escenas del capítulo anterior:

El velero PAMABE con sus 4 tripulantes, parte desde Puerto Madero con rumbo a Colonia, Uruguay. Después de desplegar las velas, el viaje transcurre sin novedad. A mitad camino, son sorprendidos por una tormenta que pone a prueba su temple y les permite conocer el sabor de las aguas del Río de la Plata.   Momentos de zozobra se viven cuando desaparece el Contramaestre. Luego de la tormenta el mismo,  es hallado.,(por suerte sobre la embarcación).

Vimos que una mano del Contramaestre, se agitaba (o temblaba??)  detrás del marco de  la puerta del baño. Lo vimos como un recién enamorado,  abrazando, acariciando  al inodoro (que al fin y al cabo no era muy lindo y tenía cara de O).

Como al parecer, ya no tenían nada que decirse, se puso de pie y trastabillando, acalambrado lo llevamos a cubierta, donde en poco tiempo “el agua le volvió a subir al tanque”.

Llegábamos al puerto y se aproximaba, lo que el Capitán dijo era una maniobra difícil: el atraque del velero. Por suerte  (para los otros barcos)  a esa hora no había muchas embarcaciones todavía. Esquivando aquí y allá nos acercamos al muelle, de piedra. Por suerte (para nosotros) logramos frenar a tiempo y terminamos atando los cabos sin problemas.DSCN3397

Después de este gran esfuerzo físico y mental (8,5 hs cronometradas), el cuerpo se relajó completamente y nos desplomamos sobre las literas sin decir palabra (previo acomodar  la cabina y poner toda la ropa mojada a secar al sol).

El día siguiente, lo disfrutamos visitando la ciudad vieja un poco caminando y otro poco montado en uno de los tantos carritos que se ofrecen. Así pasamos por el faro, la calle de los suspiros, el puente levadizo, la muralla (lo que queda) etc.DSCN3428DSCN3433

Por la tarde, fuimos a una de las tantas playas públicas, el Contramaestre nos deleitó con un rico asado (contrabandeado al igual que la leña de algarrobo desde Argentina).P1060499

Después de observar la interesante fauna uruguaya sobre la playa, nos dirigimos hacia la Plaza de Toros.

Más tarde y vestido para la ocasión, de acuerdo a la elegancia que me caracteriza nos llegamos hasta el Hotel Sheraton Golf y Spa. Ya que nos dejaran entrar, ¡ fue un triunfo! , pero luego al ver tanto lujo, se me revolvió un poco el estómago

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Al volver hacia nuestro pasajero hogar aprovechamos la ocasión para disfrutar del atardecer visto desde un barcito ubicado sobre la costanera. Es de recalcar la hospitalidad de los habitantes de esta ciudad. En todos los lugares donde estuvimos hemos recibido una excelente atención, especialmente del género femenino.

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Pandió el cúnico (decía el Chapulín Colorado) cuando después de muchos intentos no lográbamos hacer arrancar el motor del barco. Nos ofrecimos bajar a empujar pero el Capitán descarto la idea  de inmediato. Por suerte nos encontramos con un personaje de otro mundo, Carlos, navegante solitario desde hace unos 5 años, que por obligación se convirtió en un especialista en todo lo que se refiere a funcionamiento de un barco. Gracias a su ayuda y sus consejos, logramos hacer funcionar nuevamente el motor empacado. Luego durante la cena, nos permitió adentrarnos en su particular filosofía de vida. (merecería un capítulo aparte)

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Acunados por las tranquilas aguas del puerto tuvimos  una noche de plácido sueño. A la mañana siguiente volvimos a navegar. Esta vez hacia  el Riachuelo a 2 horas de Colonia (nada que ver con el río del mismo nombre de Buenos Aires).

Esta vez la navegación fue muy tranquila, a pleno sol,   casi aburrida ya que el mar estaba muy calmo. Nosotros, salvo uno (imagínense quién)  queríamos más  adrenalina.

El Capitán en un acto de audacia, decidió cedernos el mando de la embarcación.  Así timoneamos, cada uno un rato, mientras el lavaba los platos y ordenaba la cabina (hecho totalmente cierto, tengo pruebas).

Ya fondeados cerca una de las orillas del río, (para no entorpecer el paso de las demás embarcaciones) cada uno se dedicó a sus actividades preferidas. El Capitán bajó a la playa a dormir la siesta. El Contramaestre y el Grumete,  a pescar desde la embarcación. Los dos se entretuvieron varias horas, poniendo sucesivas carnadas, a medida que los peces se las iban comiendo. Les juro que escuche unas risitas apagadas que venían desde las aguas del río. Cuando se quedaron sin nada, frustrados decidieron guardar todo y se fueron también a la playa.

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Después de este triste resultado, tuvimos que cambiar el menú programado para la cena. De pescado al horno pasamos a lata de picadillo sin escalas.

El que escribe,  mientras tanto, se dedicó a hacer sebo y dormitar sobre cubierta toda la tarde hasta el anochecer. ¡¡¡ Cuanto estress!!!  ¡¡¡ Tanto pensar en el trabajo y en tu mujer!!!  ¡¡¡Sacrificada la vida del  marinero!!!

Esa noche como no había ganas de jugar a las cartas, antes de dormir, abrimos todas  las escotillas, ojos de buey, ventilaciones, etc, etc.  y aprovechando, la soledad y el silencio reinante organizamos un Concurso  de Ventosidades, que gano por decisión unánime el Grumete.

A la mañana siguiente emprendimos el regreso, que hicimos casi sin novedad. Salvo una pequeña lluvia, que esta vez nos encontró bien pertrechados. Podríamos considerarnos ya, casi profesionales en el arte de la navegación.

Al llegar al  punto de donde habíamos partido, nos emocionó el recibimiento de la fragata Libertad y el catamarán Papa Francisco de Buquebus  que hicieron sonar sus sirenas al vernos.

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Ninguno pudo contener las lágrimas  al pensar en el viaje realizado y saber que al día siguiente tendríamos que volver a trabajar.

FIN

Crónica de una travesía (húmeda) Chapter Guan

Recogí el guante lanzado por un amigo, retándome a cruzar las abundantes aguas del Río de la Plata. Como no se trataba de nadar, sino de hacerlo navegando, decidí aceptar el desafío. Otros tantos incautos hicieron lo mismo.DSCN0933

El acontecimiento se inicia en el Yacht Club de Puerto Madero. Barrio paquete y caro si se quiere, en el corazón mismo de la capital. La travesía tuvo como destino la ciudad de Colonia, de nuestra vecina República Oriental del  Uruguay.

Hicimos un reconocimiento rápido de lo que iba a ser nuestra embarcación, en este caso un velero de más o menos 14, 14,20, 14,30 metros  de largo llamado PAMABE. DSCN3208Después de comprobar que flotaba con normalidad y el casco no presentaba ninguna fisura abordamos la nave, junto con nuestras pertenencias y las provisiones necesarias para subsistir por varios días en caso de tener que abandonar la nave en una emergencia en mitad del río.

La tripulación estuvo formada por

Capitán  Tomás

Contramaestre (e hincha de Racing) Fabián

Grumete Marcelo

Marinero recluta, el que escribe.

Después de asignarnos las cuchetas, teniendo en cuenta el rango de cada uno, nos dispusimos a pasar la primera noche embarcados,  acunados por las tranquilas aguas del canal.DSCN3377

A la mañana siguiente, luego de un frugal desayuno consistente en un puré de Dramamine, y previo a comprobar el pronóstico del tiempo que vaticinaba lloviznas aisladas, el Capitán dio la orden de partida. No hubo mucha gente despidiéndonos, ya que preferimos hacerlo en secreto.

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Los primeros kilómetros lo hicimos a motor, sin inconvenientes. El problema se suscitó cuando el Capitán comenzó a dar las órdenes en un idioma que ninguno del resto de la tripulación conocía.

Por ejemplo: “vamos a virar a babor, cuidado con la botavara” Respuesta: Muerde??

“tenemos viento de frente, vamos a zigzaguear cosiendo las olas” Respuesta: no trajimos aguja ni hilo

“hágase cargo del pianito” Respuesta: solo se tocar la pandereta

“vamos a desplegar la vela mayor” Respuesta: con este viento los fósforos no sirven.

“ahora liberen el génova” Respuesta: ¿??????

“vamos a orzar” Respuesta: ¿????? X 2

Como estuvimos a punto de amotinarnos, el Capitán en un gesto de conmiseración  decidió hablar en castellano y así, SI pudimos entendernos.

Después de cuatro horas de navegación sin inconvenientes, ya nos animamos a abrir la boca, incluso a hacer algunas bromas.

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Como debimos sospechar de antemano,  ya que siempre pasa lo mismo, el pronóstico del tiempo no se cumplió. A mitad de la travesía comenzó a llover y a soplar el viento cada vez con más fuerza,  hinchando las velas al máximo  haciendo escorar ( que término!!)  peligrosamente  la embarcación. La velocidad llego a trepar hasta la friolera de 7,4 nudos (otro término!!) . Las olas chocaban con fuerza contra la cubierta ( otro término!!) haciendo que el agua corriera por debajo de nuestra vestimenta, humedeciéndonos hasta el último rincón. El velero corcoveaba sobre las olas cada vez más grandes y nosotros tratábamos de agarrarnos a cualquier cosa para no salir arrojados por la borda. Escondernos bajo cubierta no era una opción, ya que abajo el caos era total. Volaban los colchones de un lugar a otro, se abrían las puertas de la despensa y los tomates y manzanas rodaban por el piso. La campana de seguridad  sonaba sin cesar y sin necesidad.DSCN3338

El Capitán gritaba, “tranquilos que esto no se hunde”  aunque ya a estas alturas mucho no le creíamos.

Un momento de gran zozobra vivimos cuando desapareció de nuestra vista el grumete. Como en esos momentos solo podíamos ocuparnos de nuestra propia humanidad,  rogamos no haberlo perdido para siempre, ya que ¡¡ no habría otro que nos preparara la comida!!.

Con los pieses , uno sobre cada  baranda, con ambas manos aferrados a algún cabo suelto, apretando el upite, enceguecidos por el agua, el Capitán ordenaba: ¡¡cambio de rumbo!!, ¡¡tire tire!!, ¡¡ liberen liberen!!, ¡¡ deme posición en el GPS!!  ¡¡ Gire la palanca!!  Rogando en estos momentos,  que no se nos cruzara en el camino alguno de los más de 2000 barcos hundidos que hay en el río. Por favor, me quiero bajar!!,pensábamos al unísono. Gracias por todo, nos vamos en el Buquebus. Lamentamos mucho no poder abandonar el barco cobardemente.

Después de 4 horas de soportar estoicamente las inclemencias del tiempo, el viento amainó y terminó la lluvia. Gritando a voz de cuello llamamos y  llamamos a nuestro compañero desaparecido. Se hizo un gran silencio, cuando vimos aparecer en la puerta del baño una mano temblorosa, que se arrastraba por el piso seguido de alguien parecido a Fabián pero en color verde. ¡¡Estaba moribundo, pero vivo!!

Continúa en el próximo capítulo