CAMINO A LAGO AGRIO

La distancia a recorrer eran más o menos 250 km, el tiempo de viaje 7 horas. Algo no me cerraba. Como el cansancio era mucho deje las preguntas para más tarde y cerré los ojos. No tarde mucho en darme cuenta que no iba a ser fácil dormir. Primero una curva cerrada a la izquierda, luego otra a la derecha, una bajada brusca y una subida empinada. Eso, repítanlo unas 500 veces. Esa era la ruta que atraviesa dos cadenas montañosas y un valle,  que teníamos que transitar para llegar  a nuestro destino. Como iba en la primera fila con cada curva ya me imaginaba estar o despistando o chocando con el vehículo de la mano contraria que venía con luz alta. Me ajuste el cinturón lo más fuerte que pude para evitar el bamboleo de un lado a otro rogando llegar sin novedad. Es justo decir que la ruta estaba en impecables condiciones, con muy buena demarcación y el chofer parecía saber manejar.Esta fue nuestra segunda noche.

Me desperté al amanecer, llegando a la ciudad. Nos dirigimos hasta el Hotel D’ Mario para desayunar y esperar otro colectivo encargado de llevarnos por un próximo tramo. DSCN1167En el desayunador de este hotel nos congregamos una buena cantidad de turistas, con destino a la selva, aunque no a un mismo hospedaje.  Escuchamos hablar en varias lenguas,  la que mejor entendí a esa hora de la mañana fue el español. Para matar el tiempo recorrimos caminando las calles  de los alrededores  que recién comenzaban a moverse.

Nuevamente cargar nuestras valijas y partir en un viaje de dos horas. Desde aquí en adelante el calor abrasador no nos abandonaría más. Calor,  que dicho por los lugareños no era usual. La duda,  es si era más, o menos,  caluroso que lo habitual.

Llegamos a un lugar denominado El Puente, que como la palabra lo dice, se trataba de un puente sobre el Río Cuyabeno. Abajo, se veían aguardando una serie de canoas.  Aquí nos hallábamos en la entrada a la Reserva de Producción de Fauna de Cuyabeno, a la cual queríamos conocer.DSCN3674

Todas las valijas luego de bajarlas, se fueron apilando en distintos montones según el Lodge de destino de cada uno. En pleno mediodía y a pleno sol nos dirigimos hacia una especie de Restaurante donde tuvimos un pequeño refrigerio (plato de pasta frio) antes de embarcarnos en nuestro bote.

DSCN1180Por fin dieron la orden de abordar. Pasajeros por un lado y valijas por el otro. Comenzaba la aventura que veníamos a buscar. Nos acompaña nuestro guía Willy y el motorista Carlín.

Una travesía de dos horas que transcurrieron sin darnos cuenta, donde se nos pasó el cansancio, con tanto verde para ver. Frondosa vegetación en las márgenes,  verde oscuro a pesar de la época DSCN1177de seca. Esto se notaba en el nivel de las aguas, ya que en varias ocasiones el guía tuvo que bajarse a empujar para desencallar el bote. Tarea a la que me sumé con gusto, ya que me sirvió para refrescarme un poco. El río va haciendo zigzag y  en cada curva va mostrando una cara distinta que te obliga a nueva foto, sorteando  árboles caídos, ramas bajas y bancos de arena en algunos sectores. En el trayecto comenzamos a ver también  algo de la fauna que puebla el parque, especialmente pájaros alborotados por el motor DSCN3673de la lancha que van volando por delante nuestro, caimanse, monos y tortugas.  A eso de la 2 de la tarde divisamos las escaleras del embarcadero del Guacamayo Lodge donde iríamos a pasar nuestros próximos cuatro días.

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Fin capítulo 2

PROXIMO CAPITULO: GUACAMAYO LODGE

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VIAJE A LA SELVA

ETAPA 1

Después de un viaje nocturno relativamente tranquilo y definitivamente incómodo, llegamos a Quito, previa parada en la ciudad de Lima, donde disfrutamos de una visita de 5 horas en el aeropuerto de la ciudad.20150913_141335

Allí en el nuevo aeropuerto que se encuentra bien alejado de la ciudad,  teníamos dos opciones, irnos a  dormir en un banco de alguna plaza a esperar el bus que nos llevaría hacia nuestro destino elegido, o aprovechar las horas para conocer algo de la ciudad. Por supuesto a pesar del sueño y del cansancio elegimos la segunda.

Cargamos nuestras pesadas valijas en un taxi y nos dirigimos  hacia El Panecillo, un cerro desde donde es posible tener una vista panorámica de la ciudad. Este paseo muy visitado por locales y extranjeros tiene un imponente monumento de la Virgen Quiteña o Virgen Alada. Subiendo hacia lo alto es posible mejorar más aun la vista de la ciudad. Aclaro que mientras hacíamos el paseo el taxi nos aguardaba con nuestros bártulos en las cercanías.

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No conformes con las panorámicas obtenidas decidimos insistir con lo mismo y nos dirigimos al Telesférico de la ciudad que se encuentra en el Cerro Pichincha. El cable nos lleva hasta los 4000 metros de altura hasta un mirador y complejo recreacional construido en la cima. La vista es impresionante. Abarca la mayor parte de la ciudad que se encuentr en el valle que se va recostando de a poco sobre los cerros.

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Hasta aquí todo bien. Lo malo fue haber ido sin abrigo, un viento helado por la hora y la altura corre velozmente que te hace tiritar. Decidimos emprender el regreso ya que comenzaba a oscurecer, Para nuestra sorpresa otros doscientos o trescientos visitantes tuvieron la misma intención. Resultado: una larga fila parte al reparo y otras a la intemperie esperábamos la próxima cabina. La espera se hizo larga y fría. Cuando por fin logramos  descender nos preguntamos si todavía estaría el taxista esperándonos. Pensando lo que ocurriría seguramente en nuestro país, comenzamos a buscar el vehículo, que por suerte todavía aguardaba con el chofer durmiendo en su interior.  Después de las disculpas por la demora, le pedimos que nos llevara  a la dirección donde debíamos coger el bus que nos llevaría a la selva.

Nos deja en la dirección señalada y después de descender vemos que aunque se trata de una zona comercial a esta hora está todo cerrado y sin ningún lugar abierto donde pasar las dos o tres horas que nos falta para embarcar. Un NN de no muy buen aspecto se nos acerca farfullando algo Instintivamente pongo las manos en el bolsillo. Ante esta situación vemos un pequeño hospedaje con las luces prendidas, y nos dirigimos hacia allá. Le solicitamos  al encargado si nos dejaba permanecer en el loby hasta el arribo del cole, y viendo éste nuestra cara de desesperación se apiada de nosotros y nos instalamos en uno de los sillones. Al poco rato nos damos cuenta que estamos en un hospedaje por horas de donde van saliendo y entrando parejas de distinto tipo y color.

A la hora señalada llega nuestro transporte, nos despedimos de los anfitriones, el vagabundo de la calle aparece para cargar nuestras valijas y partimos para otra noche de viaje.

FIN CAPITULO 1

Próximo capítulo: Camino a Lago Agrio

A la hora señalada llega nuestro transporte, nos despedimos de los anfitriones, el vagabundo de la calle aparece para cargar nuestras valijas y partimos para otra noche de viaje.

FIN CAPITULO 1

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APRETANDO EL POMO (CARNAVALITO POMEÑO 3 x 4 D ias )

No voy a inventar la pólvora cuando digo  que “todo tiempo pasado fue mejor”. Esta frase que usan mucho aquellos que llegan a cierta edad,  nostalgiosos,  como el que escribe puede aplicarse a infinidad de hechos, acontecimientos, vivencias. Por eso es que me animo a afirmar sin titubear también que “todo carnaval pasado fue mejor”.

Así lo debe creer también Cristina que ha decretado 2 días más de parranda (ya que hay tan pocos) al fixture anual. Dicen algunos que es para prolongar esa sensación de alegría en que viven los 40 millones, pero yo creo que es para que pasen desapercibidos en los festejos, muchos de esa sarta de payasos que nos gobiernan y tenemos que escuchar a diario.

Pero ahora quiero referirme a los carnavales de antaño, es decir a lo que puedo recordar de mi infancia lejana.  No tengo idea de donde viene y porque se festeja el carnaval. Que sorongo es?? Porque algunos se disfrazan y otros sin disfrazarse provocan la misma reacción?? Que significa el hecho de querer mojar al prójimo??  ¡¡¡ Ni idea!!!

Creo que en los primeros años  todo debe haber comenzado con un pequeño rociador, lleno de agua perfumada, que el varón  accionaba al paso de las damas. (lo leí por ahí) Con el tiempo y como esto no alcanzaba para sorprender,  hicieron aparición los populares pomos (no piensen mal). De distintas formas,  tamaños y colores, flexibles, estos tenían  una mayor capacidad que los anteriores y ya,  el chorro de agua no pasaba tan desapercibido. Durante los festejos era muy común escuchar “ dale, apretá  el pomo, dale!! ” , ya que era esta la forma de accionarlo para que largara su contenido (no piensen mal). ¡Era un poco ridículo, patético, correr de un lado para otro, con el pomo en la mano, tratando de alcanzar con el chorrito miserable a quién queríamos mojar!!

En mi pueblo, el carnaval se festejaba en cada cuadra. Generalmente todo comenzaba el sábado o domingo por la tarde, hacía mucho calor, no se podía dormir la siesta, el aire acondicionado no existía (o era muy caro, no se)  cuando alguno de los vecinos salía con el sifón  a la calle y empapaba a la vecina (que estaba muy buena), al pasar por la vereda.   Por supuesto que la respuesta no se hacía esperar. A los pocos minutos ya se encontraban participando toda la familia de uno y otro bando. Por mirón, también la ligaban otros vecinos que así se iban sumando a la batalla. Del vasito con agua y sifón, se pasaba al jarrito, luego al balde de agua que se usaba para pasar el piso. Se llenaba con agua de la canilla, pero muchas veces, para no perder tiempo, en ir a buscar a la cocina, se llenaba con el agua acumulada en la esquina Cuando  iba quedando poca agua en la cuneta, uno pasaba el balde al  ras levantando el barro acumulado. Los más bárbaros llenaban el balde con los desechos del gallinero, los mezclaban con agua o directamente al natural, y volcaban el contenido sobre la cabeza del contrincante. ¡¡ Después de esto, ninguno estaba en condiciones de distinguir a quién le tiraba!!. Muchos estaban irreconocibles, otros destruidos por el cansancio de ir y venir buscando agua y otros francamente enojados por haberla ligado de arriba. Todos empapados y embarrados. Cuando todos se habían sacado las ganas, terminaba la fiesta y cada uno a su casa, para volver a la normalidad. Al día siguiente al encontrarse:  -Buen día Sra. Tota. !!  – Buen día Don Miguel.  Que siga bien. Saludos a su señora. – Gracias, serán dados ¡¡ DEL DIA ANTERIOR NI MU!!!

Unos años después hizo aparición  “La Bombita” o “ Bombucha” .  Pariente cercano por el parecido, del preservativo o forro como se lo llama comúnmente. Con este invento uno no necesitaba estar frente a frente. Era y lo es todavía, un arma de largo alcance. Todo dependía de la puntería y la fuerza del tirador.¡¡Pero ojo !!, el preparativo previo a la batalla no era tan fácil  .  Primero se tomaba la susodicha, se le quitaba el talco con que venía recubierta y se la estiraba con las dos manos para hacerla más flexible (no piensen mal). Se usaba una  canilla que tenía que tener el pico chico, porque si era muy ancho se rompía. El contenido de agua a introducir, variaba de acuerdo a la finalidad de cada bombita. Era importante no pasarse de vuelta porque podía reventarse en las manos.  Si el fin era hacer daño lo mejor era ponerle poco agua y la bombita se transformaba en un proyectil letal. Inclusive en algunos casos podía volver a usarse ya que no se rompía. Si la finalidad era tirársela  a la chica que te gustaba, se le ponía la mayor cantidad de agua posible de manera de mojarla bien, para que se le pegara la remera al cuerpo y así imaginarte lo que estaba debajo (piensen mal).

Un accesorio que solía usarse era la “bolita de paraíso” que se introducía junto con el agua. Según algunos, esto le daba mayor poder de fuego al proyectil. Para otros, era necesario para que al pegar al objetivo, la bolita golpeara contra la pared de latex haciendo reventar la misma al instante, evitando así el rebote tan indeseado que solía producirse. Las bombitas ya listas eran depositadas con cuidado en un balde que contenía un poco de agua. Cuando se completaba, la barra salía cada uno con su bici y el encargado de llevarlas era el que tenía portaequipaje. Otra forma de trasladar pero no muy recomendable era ponerlas por debajo de la camisa que se metía dentro del pantalón. Generalmente un movimiento brusco o la fricción provocaba que reventaran en cadena, con las consecuencias lógicas.

Una vez ubicada una presa potencial, se establecía la estrategia para evitar que escapara. Era rodeada por el grupo que descargaba todo el arsenal en un segundo. Me ocurrió una vez que en un lanzamiento desde unos 10 metros, en lugar de la presa,  la bombita reventó contra un ventanal enorme provocando la rotura del mismo con gran estruendo. Se produjo un desbande general. La huida fue algo desorganizada pero eficaz, cada uno llegó a su casa sin problemas. Más tarde me enteré que el dueño del vidrio había hecho la denuncia a la policía, por lo que pase un mes sin salir de casa y temblando cada vez que escuchaba el timbre de calle. Por suerte todo se olvidó.

En algunos años, se solía organizar algún desfile de carrozas que generalmente se hacía alrededor de la plaza San Martín. La calidad de las carrozas dependía mucho de los recursos con que contaba la institución o grupo que la presentaba y las ganas de trabajar. Generalmente ambas cosas, eran escasas, ergo la calidad de las carrozas no era muy buena. La clásica era un hombre gigante que movía un brazo saludando. Estaba armado sobre un armazón de alambre forrado con papel de diario y pegada con toneladas de engrudo. Una mano de pintura le daba un poco de color. Un sistema ingenioso le daba el movimiento (en realidad eran dos tipos que iban debajo tirando unos hilos).

Otro clásico, ideado por gente de pocos recursos y poca imaginación, consistía en un acoplado playo donde se colocaban algunas sillas alrededor de una mesa que tenía alguna botella vacía de vino encima y un grupo de actores alrededor de esta,  que conversaban amigablemente primero y luego siempre, pero siempre terminaban a las piñas. Nunca pudimos saber sobre  que corno conversaban o que provocaba la pelea, ya que el ruido del tractor que tiraba el carro era tal, que impedía escuchar nada en cien metros a la redonda.

Lo que tampoco faltaba nunca era el “taxi loco” que no era otra cosa que un Ford A o similar, en pésimas condiciones de mantenimiento, fuera de punto, sin dirección que hacía que fuera de cuneta en cuneta, sin frenos, para terminar estampado contra el cordón de la vereda. En definitiva, la mayor parte del trayecto la hacía empujado por una patota disfrazada de mecánicos.

Entremezclados con todo esto venían desfilando los disfrazados. Siempre ganaban por mayoría los que hacían de linyera y de borrachos. Arrastrando los pies, haciendo eses con una botella en la mano realmente muy buenos para desempeñar el papel. Era tan buena la representación que muchas veces llegué a pensar que se trataba de verdaderos beodos.

Otros años, quizás más recientes, el carnaval se festejaba con la organización de grandes bailes por parte de algún club local. Recuerdo el Club Mitre, con su pista de baile al aire libre  que siempre contaba con la animación de algún “rutilante cuarteto cordobés” sobre el escenario. También alguna orquesta local donde no podía faltar “Noches de Miramar”  pasodoble en versión varíllense. Era número cantado!!  No todos se animaban a concurrir a esos bailes, especialmente si eras gringo rubio con piel blanca.  Los del barrio tenían fama de cuchilleros. Te convenía tratar de esquivar de mirar directo a los ojos a los concurrentes, ya que lo podían  considerarse como una provocación. Mirar bien por donde caminabas para no llevar por delante a nadie y  mirar mejor aún a cualquiera de las chicas. Antes de sacar a bailar a alguna de ellas mejor era averiguar si estaban los padres y/o hermanos presentes, cuantos eran, novio o ex novios para no tener que sufrir algún problema de salud. Ah!! Y no pedir otra cosa en el buffet que no fuera vino (en esa época no se había inventado la cerveza),

Otro de los clubes era el Almafuerte, también con cancha de básquet, transformada en pista al aire libre. Aquí los bailes eran multitudinarios, generalmente promocionados por la presencia de algún cantante famoso. Generalmente los cantantes venían de giras que comprendían diez o veinte localidades en la misma noche. Las Varillas, parecía estar siempre en último turno y el plato principal llegaba (si llegaba) cuando comenzaba a clarear. A esta hora el 80% de los mayores se había ido a dormir y el 20% restante dormía en su silla. El 60% de los jóvenes estaban algo borrachos, el 20% lo estaban  totalmente (hasta las manos decíamos) y el 20% restante se habían desparramado por las distintas dependencias aprovechando la oscuridad del parque para conversar  (ahora sí, piensen mal).

En algunos de estos bailes, hubo intenciones de tirar agua, hecho que fue rápidamente reprimido por la policía presente. Así hizo aparición, llego a la localidad, irrumpió en la sociedad,   la “Nieve loca” , que no era nieve, ni era loca. Loca era la gente que portaba el aerosol. Cada tarrito de estos valía una fortuna!! Había que aprovecharlo al máximo, sin desperdiciar nada. Así corrías detrás de la chica que te gustaba buscando rociarle el producto sobre los ojos o la boca abierta tratando de hacersela tragar (no piensen mal). Los más osados apuntaban a la parte baja y si llegaba a estar en minifalda, justo, ahí abajo era dirigido el chorro (ahora si piensen mal). Cuando se acababa el aerosol podías juntar con la mano lo que había volado hasta el suelo y refregárselo por la cara. Gracias a este invento, cuantas “permanentes” recién hechas fueron destruidas; cuanta ropa nueva y costosa,  para alegría de las madres, cambiaba el color original por otro más apagado en este primer uso. Algo más tarde en el tiempo hizo su aparición la serpentina en aerosol. Esto siempre me pareció una mariconeada ya que no podías causar ningún daño con ella.

¡¡ Pero todo ese jolgorio llegó a su fin !!  Hoy es impensado hacer la guerra del agua en el barrio. Primero porque escasea el agua y pueden acusarte y cobrarte multa por despilfarro o verter líquidos a la calle. Segundo, porque algún vecino puede tomarlo a mal y denunciarte o peor, salir a la calle con la escopeta  y cagarte a tiros  o largarte los dos doberman que tiene, o patearte el auto Y la cabeza. ¡¡Hay tantas  posibilidades!!.  Tirar una miserable bombita a una chica puede ser catalogado como abuso e intento de violación si es menor. O tildado como un acto de discriminación por sexo, intento de femicidio etc. etc.   Te vas a terminar comiendo un juicio por daños y perjuicios y otras cosas más.

Finalizo este recuerdo con la letra  de este conocido y querido  tema del rock nacional

El mago Carnaval suena en las calles,

ruidosos cascabeles de ironía,

muchachos, esta noche la corremos

del brazo del placer y la alegría…

La vida sin garufa es cementerio

y el alma sin amor, jardín sin flores

hay que gozar, porque la vida es corta,

y entonar esta canción triunfal:

Todo el año es Carnaval,

cada ser un Arlequín,

¿para qué vas a penar

si la dicha está en reír?

Todo el año es carnaval,

olvidate de sufrir,

qu’este mundo es un fandango

y una vez hay que morir…

Si el amor te trata mal,

¿qué te importa del amor?

Te ponés otro disfraz

que te oculte el corazón…

Todo el año es carnaval

a bailar, pues, y reír

qu’este mundo es un fandango

y una vez hay que morir..

Caminante. La zaga (Segunda edición)

Hace ya largo tiempo que vengo transitando  “La senda del caminante”  ( vulgarmente “chanchódromo”) que atraviesa gran parte de nuestra ciudad de Sur a Norte o Norte a Sur, que sería lo mismo, con lluvia, con sol o inclusive nevando.  Aunque al caminar casi todo mi cerebro queda en stand by, un parte del mismo, sigue funcionando normalmente (si se le puede llamar de esa manera). Es así que con la observación diaria de los distintos especímenes que pululan por la zona  van surgiendo en forma natural, sosegada, espontanea, laxa, pacífica, relajada, pausada, tranquila (¡ufa!) cualidades o características  que me permitieron hacer la siguiente clasificación, que trata de abarcar la totalidad de los mismos (aclaro que todas mis observaciones hechas corresponden exclusivamente al género Homo eréctil subespecie varillensis andariegus). Sería ideal acompañar esta clasificación con alguna foto de algún ejemplar, pero para no tener problemas de salud, he preferido no hacerlo.

Según Modelo

20150130_202949Caminantes Modelo 80 en adelante: Comprenden aproximadamente un 50% de los observados. Los del género femenino, son los más inquietos y llamativos (baúl  y paragolpes delanteros de generosas dimensiones) y los que motivan a la mayoría del sexo opuesto sacar pecho, esconder la panza y a acelerar el paso tras ellos.

Modelo 60 al 70: representan un 40 % de la muestra  Algunos en buen estado de conservación y otros que pasaron por chapa y pintura. El chasis todavía en condiciones aceptables.

Modelos anteriores al 60: Incluye el 10% restante y son los que se encuentran en condiciones de ingresar al plan canje.

Según sexo

Hombres 30%

Mujeres 40  %

Bombones 30%

Mamitas 10%

Ambivalentes:   No observados

Según su condición:

A ) Caminantes obligados. Raramente solitarios, usualmente se los ve acompañado por otra persona, generalmente su pareja. Se los distingue porque marchan:

               1) por detrás del acompañante, esforzándose por seguirle el paso. Lo hacen con la mirada fija en el piso, hombros caídos arrastrando los pies dando la impresión que son llevados por un collar y correa invisible por la otra persona.20150129_203253

Hace ya largo tiempo que vengo transitando  “La senda del caminante”  ( vulg “chanchódromo”) que atraviesa gran parte de nuestra ciudad de Sur a Norte o Norte a Sur, que sería lo mismo, con lluvia, con sol o inclusive nevando.  Aunque al caminar casi todo mi cerebro queda en stand by, un parte del mismo, sigue funcionando normalmente (si se le puede llamar de esa manera). Es así que con la observación diaria de los distintos especímenes que pululan por la zona  van surgiendo en forma natural, sosegada, espontanea, laxa, pacífica, relajada, pausada, tranquila (¡ufa!) cualidades o características  que me permitieron hacer la siguiente clasificación, que trata de abarcar la totalidad de los mismos (aclaro que todas mis observaciones hechas corresponden exclusivamente al género Homo eréctil subespecie varillensis andariegus). Sería ideal acompañar esta clasificación con alguna foto de algún ejemplar, pero para no tener problemas de salud, he preferido no hacerlo.

Por Modelo

Caminantes Modelo 80 en adelante: Comprenden aproximadamente un 50% de los observados. Los del género femenino, son los más inquietos y llamativos (baúl  y paragolpes delanteros de generosas dimensiones) y los que motivan a la mayoría del sexo opuesto sacar pecho, esconder la panza y a acelerar el paso tras ellos.

Modelo 60 al 70: representan un 40 % de la muestra  Algunos en buen estado de conservación y otros que pasaron por chapa y pintura. El chasis todavía en condiciones aceptables.

DSCN4194bbcModelos anteriores al 60: Incluye el 10% restante y son los que se encuentran en condiciones de ingresar al plan canje.

Por sexo

Hombres 30%

Mujeres 40 %

Bombones 30%

Ambivalentes:   No observados

De acuerdo a su condición:

A ) Caminantes obligados. Raramente solitarios, usualmente se los ve acompañado por otra persona, generalmente su pareja. Se los distingue porque marchan:

               1) por detrás del acompañante, esforzándose por seguirle el paso. Lo hacen con la mirada fija en el piso, hombros caídos arrastrando los pies dando la impresión que son llevados por un collar y correa invisible por la otra persona.

              2) por delante del acompañante, Con las mismas características del anterior pero el acompañante  los va azuzando e increpando para que apuren el paso con una varita en la mano para que no se detengan.

  1. B) Caminantes voluntarios.

               1) Solitarios. Es común que caminen con auriculares puestos escuchando música y disfrutando del paisaje.

               2) En  pareja. En este caso el rasgo distintivo es la  mirada alta y el  paso firme con una perfecta sincronización en la marcha entre ambos ( izquier, derech, izquier, derech). Generalmente caminando a la par.DSCN7661

En algunos casos, marchan delante del acompañante y se los puede confundir con la clase A2, pero en este caso se debe a que tratan de escapar de la cháchara del mismo.

               3) Caminantes en grupos: tres o más que se desplazan ocupando toda la senda y obligando a  los demás a adelantarse por la banquina. Se los observa en charlas animadas donde se intercambia información, haciéndolo por turnos según la distancia a recorrer. A mayor información mayor distancia recorrida. Cuando la buena nueva es muy jugosa, para asimilarla correctamente, el grupo suele detener su marcha en forma abrupta sobre la senda provocando caos y embotellamientos en el tráfico.

Por su periodicidad.

1) Caminante ocasional o lunático. Llamados así porque es el día lunes cuando usualmente se los suele observar. Después de sufrir un ataque de gula durante el fin de semana salen al ruedo para hacer un mea culpa, acallar su conciencia y por lo menos gastar 50 calorías de las 5.500 que consumieron el sábado y domingo.

2) Caminante persistente: Incluye a los que a pesar de hacerlo casi diariamente y del esfuerzo que demuestran nunca lograran los objetivos planeados. Quizás lo alcancen cuando la senda este llegando a alguna localidad vecina.

Según su vestimenta

1) Con ropa deportiva, es decir con la ropa adecuada para la tarea que realizan. Se ven especialmente mujeres, con atuendo, calzado y accesorios al tono.

2) Con ropa de trabajo: aquellos que transitan la senda como paso previo a su llegada al hogar.

20150130_2029493) Con ropa de calle: Son los indecisos que se  niegan a usar los cortos o el jogging principalmente por que no están convencidos  de las bondades de la caminata.

Según la trayectoria:

1) Caminante repetitivo. Son todos aquellos que caminan siempre la misma distancia, no desviándose un ápice del trazado original. En caso de estar la senda ocupada, detiene su marcha y esperan que se despeje.

2) Caminante aleatorio: Son aquellos que como las hojas muertas van para donde sopla el viento. Suelen sorprender al resto de los caminantes al cambiar de dirección sin previo aviso. Sin embargo, en un estudio más a fondo del trayecto que realizan estos individuos se verá que están directamente relacionados con el que llevan a cabo los modelos más nuevos,  que actúan como un polo de atracción. Por eso a esos caminantes también podrían llamárselos  imantados.   DSCN4209aab

Según la actitud:

1) Caminante cazador: se desplazan pausadamente observando detenidamente el andar, características y cualidades de los especímenes del género opuesto. Cuando detectan alguna imperceptible señal, se lanzan al ataque imprimiendo velocidad al andar,  cambiando el curso de su trayecto varias veces si es necesario.

2)  Caminante presa: Generalmente muy vistosos, no pasan desapercibidos nunca. Se detienen, varias veces para acomodar sus atributos y el atuendos.  Emiten feromonas o pequeñas señales que son captadas y analizadas por el género opuesto. Cuando hacen contacto automáticamente aminoran el paso para permitir el acercamiento.

 Con esta clasificación creo haber hecho una descripción completa de la fauna. No es algo estricto ya que cada individuo puede estar comprendido por 2 o más clases, y la inclusión en una u otra categoría puede ir cambiando con el tiempo.

Cruce de Los Andes. Cabalgata de las Walkirias. (Rally de la cordillera) Segunda etapa

Es curiosa la conexión que se fue estableciendo con nuestros caballos. IMG-20150117-WA0010Graciela y Lucho por ejemplo  siempre viajaban en último lugar. Fue inútil que los guías lo azuzaran continuamente. El odiaba que otro caballo se pusiera a sus espaldas y daba patadas continuamente sobresaltando a la conductora.  Era su falta de pericia en el manejo lo  que provocaba este comportamiento en el compañero??    La duda quedo aclarada el último día cuando le dieron a Graciela, el Renegado, caballo que pertenecía a Nico, nuestro guía. Desde ese momento ella paso a estar primera en la fila india, solo por detrás de Mauricio o Eugenio.

La gran personalidad de Griselda- Capuchino  P1060557se hizo presente cuando este, con el afán de llamar la atención se tiraba al piso para rascarse o se metía en el medio del río para chapotear con el agua. Griselda en una charla de sobremesa nos explicó entre otras cosas el significado y las bondades del el sexo tántrico. Tema que atrajo la atención de todos nosotros incluido los baqueanos. ¡¡ Lamentablemente no pudimos hacer la parte práctica!!

Lihue (uno de los más joven de la partida), Nico (el otro más joven) y Adriana se provocaban continuamente P1060559para correr con sus caballos cuando el terreno lo permitía.  Espíritu indómito de los tres,  que partían a todo galope jugando carreritas y perdiendo el contenido de sus alforjas mientras lo hacían. Adriana estuvo tan cubierta durante todo el viaje para protegerse del sol que cuando la vi en la cena de despedida creí que era otra persona. La reconocí por su voz suave. DSC03303Lihue con la desfachatez de todo joven para abordar cualquier tema al igual que Nico. IMG-20150117-WA0004Este, conocedor de la montaña desde más joven y guía reciente, no logramos que nos contestara ningún tipo de pregunta. La respuesta era siempre las misma:  Yyyyyyy………. Siempre atento e inquieto como su caballo.

El mío en cambio nunca pasó de un trote irregular. DSCN6948Después de una experiencia desagradable  mientras lo hacía,  aprendí  que uno debe poner toda la mercadería que tiene  lo  más arriba y lejos posible de la montura, para evitar que el traqueteo de este paso, te aplaste y reviente al golpear contra la misma, tus BIENES MAS PRECIADOS!!  Lo bueno es que el mío o tenía piloto automático o a través de la mente lograba manejarlo mientras transitábamos por cualquier lado, lo que me permitía utilizar las manos para manipular mi máquina de fotos sin necesidad de desmontar. Tengo una 4000 tomas y algunos videos. Según los cálculos de los nuevos amigos hacen una foto cada 2 segundos durante toda la travesía. Un poco exagerado!!!!!

Ramiro y Ezequiel DSC03386 mientras tanto formaban una pareja perfecta. Aclaro,  NO son pareja COMO Ud. piensan, pero podría decirse que son como, el Ying y el Yang,  el Lingam  y el Yoni. DSC03623Se complementan. Son provocadores profesionales que actúan en conjunto. Prueba de ello es lo que padeció Valeria (álias Rosario) durante todo el viaje, como así también en menor medida, Griselda y Adriana. Una cualidad de los dos es que le ponen mucho énfasis a lo que dicen y muchas ganas a lo que hacen. Lo que no entienden, es cuando lo están haciendo mal. En las sobremesas de la noche y bajo los efectos del alcohol intentaban entonar y cantar alguna canción para seducir a las mujeres. Lo único que consiguieron fue hacer inquietar y relinchar a los caballos cercanos.

Valeria y Rayito de Sol un mundo aparte. P1060719Ambos de gran carácter, pero ella en el fondo (muy hondo) tierna como una maestra de guardería.  Quizás la falta de oxígeno por las alturas transitadas afectó en algo su funcionamiento neuronal. No se explica cómo cada 10 minutos preguntaba la hora y a que altura nos encontrábamos, haciendo perder la paciencia de nuestro abnegado guía Rafael. En realidad es solo una nena que quería divertirse, prueba de ello era su insistencia para hacer culipatín cada vez que veíamos nieve, o la guerra fría que inició P1060701cuando estábamos en Las Chorollas.

Con ella vivimos el único momento de angustia que pasamos en todo el viaje, cuando estuvimos a punto de perderla, tragada por las arenas movedizas en la Laguna Baya. Fue salvada por algunos compañeros y como le gustó tanto ese gesto, luego volvió a meterse en el mismo lugar y repetir la experiencia!!

Haciendo un cálculo rápido, y teniendo en cuenta, la velocidad del viento, la altitud y la temperatura diurna calculo que recorrimos en total unos 100 kms.( 6 días x 6 hrs de marcha x 3 km/hs.)

Podría decir que a cada paso nos encontramos con un paisaje distinto y cambiante de acuerdo a la hora del día. En varias ocasiones teníamos como faro el Cerro Campanario y el Cerro Bola. Bajamos por pendientes tales que parecía  imposible que pudiéramos hacerlo. (En realidad lo hicieron los caballos solos).  Transitamos bordeando profundos barrancos y los caballos tuvieron que esforzarse para subir por empinadas cuestas. Atravesamos numerosos cursos de agua y nos maravillamos con el Laguna  del Negro, y la impresionante Laguna Baya. Esta laguna que tendría que llamarse P1060671Esmeralda por el color de sus aguas, se formó hace unos 50-60 años por una gran avalancha de piedras que embalsó el arroyo Bayo.

Siguiendo nuestro camino llegamos al hito fronterizo ( 3.000 mts ) donde hicimos muchas fotosDSC03605 y un poco P1060713  más  allá laguna chilena Carilauna.  P1060734Aquí nos encontramos con vestigios de lo que fue aparentemente una visita de seres extraterrestresP1060733. Quizás la energía, dejada por estos, pueda explicar la tremenda fuerza que experimentamos repentinamente y por largo rato, varios de los jinetes.P1060729

Aunque no vimos un árbol en todo el trayecto, algo que me sorprendió bastante DSCN6880es la gran diversidad de arbustos y plantas, algunas diminutas que por la época del año se encontraban casi todas en floración. Hermoso colorido que contrasta con la piedra y arena.DSCN6808a

Pasamos por la Cascada de Panculegue, de aguas heladas también. Aquí hicimos noche y algunos, los más machos (incluido algunas mujeres), se animaron a bañarse completos bajo el chorro de agua. Como yo soy machomenos, solo me anime a lavarme la cara y las patas. Al costado de la cascada existe una caverna sobre la que hay varias leyendas.DSCN6846

La última noche después de cenar descorcharon una botella de champagne para festejar el final de la travesía (el vino se había acabado hacía rato), como a todos les pareció escaso Eugenio DSCN7034nos preparó una QUEMADILLA, infusión típica de los arrieros solitarios, compuesta por azúcar almibarada  agua y ginebra que compartimos entre todos con una bombilla.

Al día siguiente luego de una última etapa, nos despedimos de nuestros amigos los caballos y les agradecimos el habernos soportado todos estos días. Así un poco doloridos en el corazón y en el cuerpo, con tierra hasta en lo más profundo de nuestros recovecos, con olores raros, sin maquillaje y la ropa mugrienta  emprendimos el regreso a la civilización.DSC03864

Como conclusión y para terminar, o acabar o finalizar, quiero agradecer a todos los compañeros/as incluida mi mujer que se la banco por los días vividos, haciéndome sentir por lo menos diez años más joven junto a ellos, valorando su reciente amistad, y sobre todo valorando la energía eléctrica, el agua corriente, el inodoro y la ducha caliente. Y me olvidaba……., del colchón.

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES CIERTA

Recuerdos cinematográficos.

Al igual que lo que le ocurrió a Totó en Cinema Paradiso, el cine siempre ha estado presente a lo largo de mi vida. Pero no confundirse, me refiero a haber sido y ser fiel admirador y espectador empedernido de este entretenimiento y no a mi vida actoral, que en realidad no existe.

En  mi época de colegio primario (allá por la década del 60), junto con hermano y amigos  los domingos después de almorzar, para alegría de mis padres, plena siesta,  íbamos al “matinée” del Cine Colón ( de la flia Nieto) para ver series de ciencia ficción clase B y algunas de cowboy.

A eso de las  cuatro, le seguía el “familiar” donde te pasaban dos,  con intervalo incluido. Aquí aprovechábamos para llegarnos hasta el bar de Félix y Juan para comprar los mejores sándwiches de miga nunca degustados. Si mal no recuerdo estaban a la vista debajo de una campana de vidrio sobre el mostrador. No me acuerdo que tomábamos pero si de los sándwiches envueltos en un paquetito que comíamos mientras mirábamos la peli.

Mas de una vez, a mitad de la proyección aparecía el conocido “The end” debido a que el operador confundía el orden de las latas. Lo que provocaba una silbatina infernal, griterío, puteadas a granel y el zapateo de los asistentes que levantaba nubes de  tierra.Lo mismo ocurría cuando la  cinta se cortaba o se trababa en la máquina y había que esperar la reanudación previo corte de otros tantos metros que te obligaban a imaginar las escenas perdidas. Cuando el griterío era ensordecedor hacia su aparición el acomodador de turno para apaciguar los ánimos. 

Con el correr de los años, el entusiasmo por el cine no decayó. En esos tiempos teníamos función  durante toda la semana, dos películas para los martes jueves y sábados y otras dos para miércoles, viernes y domingo. Muchas veces hacía doblete. Generalmente la primera peli era un clavo y el plato fuerte era la segunda. También pasaban un informativo, Sucesos Argentinos, un poco atrasado ya que casi siempre eran noticias del año anterior y luego las “colas”, hoy los avances de los films de la semana venidera.  

De la época del secundario recuerdo “Las colegialas se confiesan” que era prohibida para menores de 18 y estuvimos con los amigos estudiando la forma de poder entrar a verla. Al fin lo hicimos, pero fue un fiasco ya que no aporto nada nuevo a lo que ya conocíamos de las femeninas. O aquellas de Isabel Sarli, que luego servían de inspiración para largos sesiones de trabajo manual.También de estas épocas son todos los espaguetis- western  como “El dólar marcado” y “Por un puñado de dólares” con Ringo Wood como primer actor, que después me enteré se llamaba Giuliano Gemma. Otras donde podías ver alguna teta  como al descuido eran las italianas como por ejemplo “Homo eroticus supermacho” con Lando Buzanca que contaba las peripecias de un mucamo que tenía tres 0. 

Aclaro que me molestaba y me molesta aun hoy cuando en medio de la función me piden explicaciones sobre la trama o en medio del suspenso te dicen: “Este será el que mato a la chica??. Solo tenían como respuesta un Ggrrrrrrrr ¡¡¡. En el descanso salíamos a comprar chocolates Aero por la puerta lateral al Bar Colón o cruzábamos la calle para tomar un café y fumar un pucho en Tobagos.

Aparte del cine Colón, teníamos otra sala el Cine San Martín ubicado sobre la plaza principal, que nos permitía como en las “grandes ciudades” tener una cartelera mas amplía y la posibilidad de elegir.En estos años muchas veces concurría llevando compañía femenina. A diferencia de algunas parejas  que se iban a las últimas filas para trenzarse en juegos de manos, nos sentábamos invariablemente en las butacas de las filas laterales, a mitad de sala, sobre el pasillo para que nadie se interpusiera delante de la pantalla. Alguna vez ocurrió que alguien empujara una fila de butacas sobre otra y que esto hiciera que se desplomaran como fichas de dominó todas las demás, provocando un gran estruendo y nubes de tierra.

Un recuerdo muy especial que conservo,  es de CINERAMA en la ciudad de Córdoba. Para los que no lo conocieron, les cuento que tenía una pantalla de unos quince metros en forma circular. Para poder abarcarla toda con la vista tenías que sentarte a mitad de la sala para atrás  porque sino, te la pasabas girando la cabeza como las lechuzas. La película se proyectaba con tres máquinas al mismo tiempo. Incluso eran filmadas especialmente para este sistema. Era un cine inmenso con butacas acolchadas color naranja, suelo alfombrado. Nada que ver con nuestros salas locales. Aunque vi varias películas en esta sala solo me acuerdo de algunos títulos como “El maravilloso mundo de los hermanos Grimm” , “El mundo está loco, loco, loco”,  “Grand Prix” sobre la Fórmula 1, con un muy buen tema musical, muchas escenas filmadas desde el auto por lo que parecía que uno lo iba manejando. Creo que fue pionera en su época por estos efectos. Una de las últimas fue “Terremoto”, que sumado a las escenas tenía un innovador sistema de sonido que te  transformaba en una víctima mas del temblor.

Durante mi paso por la facu, allá por la provincia de Santa Fe, también teníamos un cine, el Cine Sombras, donde solíamos  concurrir en patota durante la semana, y algunas veces previo a algún examen  para bajar la presión interna y calmar las ansiedades. De esta época recuerdo cuando una noche lo llevamos al Gringo Podversich (mas o menos así), un entrerriano puro de pedigrí,   a lo que era su primera noche en un cine en su vida. No paraba de hablar y se la paso un mes comentando la experiencia y la película.

En general era omnívoro. Pero uno de los temas preferidos han sido siempre  las de ciencia ficción, aunque de La Guerra de las galaxias” solo vi la primera, pero a “Encuentros cercanos de tercer tipo” creo que 3 o 4 veces. Es difícil enumerar todos los títulos, porque son cientos, tengan en cuenta que el tiempo del que estoy hablando es bastante largo. Elijo  muchas veces por el director o productor, por eso creo que vi todas las de Spielberg, varias de Woody Allen o Clint Eastwood desde que actuó en “Lo bueno, lo malo y lo feo”, Almodóvar, Coppola, Kubrick, etc etc. Las de  James Bond con Sean Connery especialmente etc etc. 

Un párrafo aparte merece el gran Miguel PaulinoTato que por muchísimos años, fue el encargado se decirnos que podíamos  o no ver. Fue el que manejo la tijera de podar desde el 74 a 1983  En Cinema Paradiso esa función la cumplía el cura del pueblo, aunque este solo recortaba los besos. Así tuvimos que esperar varios años para poder ver “La Naranja mecánica” por ejemplo. Lo mismo pasó con  “Ultimo tango en París” donde Marlon Brando daba clases sobre el uso culinario de la manteca (es lo único que me acuerdo de esa película que pudimos ver algunos años después ya que fue prohibida en varios países incluido el nuestro).

Los recuerdos más lejanos que conservo en forma entrecortada como un film viejo (quizás medio apolillado, por los años) los tengo del cine de mi pueblo natal, La Playosa y que ocurrieron en mi tierna niñez. No recuerdo como se llamaba la sala, pero en esos años pertenecía al Flaco Aimino y a Fazzio. En esos tiempos solía subir las escaleras, hasta el lugar donde el primero de ellos preparaba las cintas para pasarlas ese día. Allí hurgaba  en una caja donde  iban a parar los recortes y yo los  miraba a trasluz tratando de imaginar alguna escena. De esos años tengo grabado en la memoria una película “En la selva no hay estrellas”. Me quedo grabada porque no la entendí y después nunca más oí hablar de ella. Siempre creí que el encargado de pasarla, se habría confundido el orden de los rollos haciendo la trama imposible de entender. Otra que me quedo grabada fue “Ben-Hur” especialmente la escena de la carrera de cuadrigas que es espectacular. 

Lamentablemente todo lo bueno se termina algún día. Eso fue cuando cerraron las salas del pueblo y también esas grandes salas de Córdoba. Creo que la televisión y el video fueron los causantes. Al tiempo, por aquí volvió a reabrir el Colón, pero hoy solo  traen producciones argentinas para chicos y el sonido es tan malo que se necesitan subtítulos para entenderlas.  En Córdoba de una, se hicieron cuatro, algunas cuando entras te producen claustrofobia, son tan chicas!!. Una buena parte de las funciones se dan para muy poca gente. “Pensé que iba a tener que ver la función sola”  me dijo una mujer mayor una siesta en día de semana cuando entré a la sala y ella era la única espectadora y donde terminamos siendo finalmente cuatro para el truco.

Hoy el problema es que el cine se convirtió en un comedor, donde a nadie le importa el resto de los asistentes. Es usual tener que escuchar algún sonoro erecto lanzado por aquellos que llevan a su butaca un súper vaso de 2 litros de gaseosa o el crunch-crunch permanente al deglutir 2 kg de pururú. Como mierda va uno a compenetrarse con la trama rodeado con esto??? Y que decir de los desgraciados que no apagan su celular y este suena y suena o lo que es peor lo contestan en voz alta para hablar. Esto mata toda la MAGIA!! 

Hoy, debido a esto hay que elegir los horarios menos visitados y dado que las ocasiones que tengo de ver cine son contadas, estoy un poco más exigente en cuanto a calidad y aprovecho  el tiempo de que dispongo en elegir los mejores filmes. Sigo disfrutando, sentarme en una butaca mullida, piernas estiradas, distenderme  y meterme de cabeza en cada historia que se cuenta para sentirme un rato el protagonista de la película. 

FIN

Crónica de una travesía (seca) Chapter TCHU and Epilog(O)

Escenas del capítulo anterior:

El velero PAMABE con sus 4 tripulantes, parte desde Puerto Madero con rumbo a Colonia, Uruguay. Después de desplegar las velas, el viaje transcurre sin novedad. A mitad camino, son sorprendidos por una tormenta que pone a prueba su temple y les permite conocer el sabor de las aguas del Río de la Plata.   Momentos de zozobra se viven cuando desaparece el Contramaestre. Luego de la tormenta el mismo,  es hallado.,(por suerte sobre la embarcación).

Vimos que una mano del Contramaestre, se agitaba (o temblaba??)  detrás del marco de  la puerta del baño. Lo vimos como un recién enamorado,  abrazando, acariciando  al inodoro (que al fin y al cabo no era muy lindo y tenía cara de O).

Como al parecer, ya no tenían nada que decirse, se puso de pie y trastabillando, acalambrado lo llevamos a cubierta, donde en poco tiempo “el agua le volvió a subir al tanque”.

Llegábamos al puerto y se aproximaba, lo que el Capitán dijo era una maniobra difícil: el atraque del velero. Por suerte  (para los otros barcos)  a esa hora no había muchas embarcaciones todavía. Esquivando aquí y allá nos acercamos al muelle, de piedra. Por suerte (para nosotros) logramos frenar a tiempo y terminamos atando los cabos sin problemas.DSCN3397

Después de este gran esfuerzo físico y mental (8,5 hs cronometradas), el cuerpo se relajó completamente y nos desplomamos sobre las literas sin decir palabra (previo acomodar  la cabina y poner toda la ropa mojada a secar al sol).

El día siguiente, lo disfrutamos visitando la ciudad vieja un poco caminando y otro poco montado en uno de los tantos carritos que se ofrecen. Así pasamos por el faro, la calle de los suspiros, el puente levadizo, la muralla (lo que queda) etc.DSCN3428DSCN3433

Por la tarde, fuimos a una de las tantas playas públicas, el Contramaestre nos deleitó con un rico asado (contrabandeado al igual que la leña de algarrobo desde Argentina).P1060499

Después de observar la interesante fauna uruguaya sobre la playa, nos dirigimos hacia la Plaza de Toros.

Más tarde y vestido para la ocasión, de acuerdo a la elegancia que me caracteriza nos llegamos hasta el Hotel Sheraton Golf y Spa. Ya que nos dejaran entrar, ¡ fue un triunfo! , pero luego al ver tanto lujo, se me revolvió un poco el estómago

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Al volver hacia nuestro pasajero hogar aprovechamos la ocasión para disfrutar del atardecer visto desde un barcito ubicado sobre la costanera. Es de recalcar la hospitalidad de los habitantes de esta ciudad. En todos los lugares donde estuvimos hemos recibido una excelente atención, especialmente del género femenino.

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Pandió el cúnico (decía el Chapulín Colorado) cuando después de muchos intentos no lográbamos hacer arrancar el motor del barco. Nos ofrecimos bajar a empujar pero el Capitán descarto la idea  de inmediato. Por suerte nos encontramos con un personaje de otro mundo, Carlos, navegante solitario desde hace unos 5 años, que por obligación se convirtió en un especialista en todo lo que se refiere a funcionamiento de un barco. Gracias a su ayuda y sus consejos, logramos hacer funcionar nuevamente el motor empacado. Luego durante la cena, nos permitió adentrarnos en su particular filosofía de vida. (merecería un capítulo aparte)

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Acunados por las tranquilas aguas del puerto tuvimos  una noche de plácido sueño. A la mañana siguiente volvimos a navegar. Esta vez hacia  el Riachuelo a 2 horas de Colonia (nada que ver con el río del mismo nombre de Buenos Aires).

Esta vez la navegación fue muy tranquila, a pleno sol,   casi aburrida ya que el mar estaba muy calmo. Nosotros, salvo uno (imagínense quién)  queríamos más  adrenalina.

El Capitán en un acto de audacia, decidió cedernos el mando de la embarcación.  Así timoneamos, cada uno un rato, mientras el lavaba los platos y ordenaba la cabina (hecho totalmente cierto, tengo pruebas).

Ya fondeados cerca una de las orillas del río, (para no entorpecer el paso de las demás embarcaciones) cada uno se dedicó a sus actividades preferidas. El Capitán bajó a la playa a dormir la siesta. El Contramaestre y el Grumete,  a pescar desde la embarcación. Los dos se entretuvieron varias horas, poniendo sucesivas carnadas, a medida que los peces se las iban comiendo. Les juro que escuche unas risitas apagadas que venían desde las aguas del río. Cuando se quedaron sin nada, frustrados decidieron guardar todo y se fueron también a la playa.

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Después de este triste resultado, tuvimos que cambiar el menú programado para la cena. De pescado al horno pasamos a lata de picadillo sin escalas.

El que escribe,  mientras tanto, se dedicó a hacer sebo y dormitar sobre cubierta toda la tarde hasta el anochecer. ¡¡¡ Cuanto estress!!!  ¡¡¡ Tanto pensar en el trabajo y en tu mujer!!!  ¡¡¡Sacrificada la vida del  marinero!!!

Esa noche como no había ganas de jugar a las cartas, antes de dormir, abrimos todas  las escotillas, ojos de buey, ventilaciones, etc, etc.  y aprovechando, la soledad y el silencio reinante organizamos un Concurso  de Ventosidades, que gano por decisión unánime el Grumete.

A la mañana siguiente emprendimos el regreso, que hicimos casi sin novedad. Salvo una pequeña lluvia, que esta vez nos encontró bien pertrechados. Podríamos considerarnos ya, casi profesionales en el arte de la navegación.

Al llegar al  punto de donde habíamos partido, nos emocionó el recibimiento de la fragata Libertad y el catamarán Papa Francisco de Buquebus  que hicieron sonar sus sirenas al vernos.

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Ninguno pudo contener las lágrimas  al pensar en el viaje realizado y saber que al día siguiente tendríamos que volver a trabajar.

FIN