Caminante. La zaga (Segunda edición)

Hace ya largo tiempo que vengo transitando  “La senda del caminante”  ( vulgarmente “chanchódromo”) que atraviesa gran parte de nuestra ciudad de Sur a Norte o Norte a Sur, que sería lo mismo, con lluvia, con sol o inclusive nevando.  Aunque al caminar casi todo mi cerebro queda en stand by, un parte del mismo, sigue funcionando normalmente (si se le puede llamar de esa manera). Es así que con la observación diaria de los distintos especímenes que pululan por la zona  van surgiendo en forma natural, sosegada, espontanea, laxa, pacífica, relajada, pausada, tranquila (¡ufa!) cualidades o características  que me permitieron hacer la siguiente clasificación, que trata de abarcar la totalidad de los mismos (aclaro que todas mis observaciones hechas corresponden exclusivamente al género Homo eréctil subespecie varillensis andariegus). Sería ideal acompañar esta clasificación con alguna foto de algún ejemplar, pero para no tener problemas de salud, he preferido no hacerlo.

Según Modelo

20150130_202949Caminantes Modelo 80 en adelante: Comprenden aproximadamente un 50% de los observados. Los del género femenino, son los más inquietos y llamativos (baúl  y paragolpes delanteros de generosas dimensiones) y los que motivan a la mayoría del sexo opuesto sacar pecho, esconder la panza y a acelerar el paso tras ellos.

Modelo 60 al 70: representan un 40 % de la muestra  Algunos en buen estado de conservación y otros que pasaron por chapa y pintura. El chasis todavía en condiciones aceptables.

Modelos anteriores al 60: Incluye el 10% restante y son los que se encuentran en condiciones de ingresar al plan canje.

Según sexo

Hombres 30%

Mujeres 40  %

Bombones 30%

Mamitas 10%

Ambivalentes:   No observados

Según su condición:

A ) Caminantes obligados. Raramente solitarios, usualmente se los ve acompañado por otra persona, generalmente su pareja. Se los distingue porque marchan:

               1) por detrás del acompañante, esforzándose por seguirle el paso. Lo hacen con la mirada fija en el piso, hombros caídos arrastrando los pies dando la impresión que son llevados por un collar y correa invisible por la otra persona.20150129_203253

Hace ya largo tiempo que vengo transitando  “La senda del caminante”  ( vulg “chanchódromo”) que atraviesa gran parte de nuestra ciudad de Sur a Norte o Norte a Sur, que sería lo mismo, con lluvia, con sol o inclusive nevando.  Aunque al caminar casi todo mi cerebro queda en stand by, un parte del mismo, sigue funcionando normalmente (si se le puede llamar de esa manera). Es así que con la observación diaria de los distintos especímenes que pululan por la zona  van surgiendo en forma natural, sosegada, espontanea, laxa, pacífica, relajada, pausada, tranquila (¡ufa!) cualidades o características  que me permitieron hacer la siguiente clasificación, que trata de abarcar la totalidad de los mismos (aclaro que todas mis observaciones hechas corresponden exclusivamente al género Homo eréctil subespecie varillensis andariegus). Sería ideal acompañar esta clasificación con alguna foto de algún ejemplar, pero para no tener problemas de salud, he preferido no hacerlo.

Por Modelo

Caminantes Modelo 80 en adelante: Comprenden aproximadamente un 50% de los observados. Los del género femenino, son los más inquietos y llamativos (baúl  y paragolpes delanteros de generosas dimensiones) y los que motivan a la mayoría del sexo opuesto sacar pecho, esconder la panza y a acelerar el paso tras ellos.

Modelo 60 al 70: representan un 40 % de la muestra  Algunos en buen estado de conservación y otros que pasaron por chapa y pintura. El chasis todavía en condiciones aceptables.

DSCN4194bbcModelos anteriores al 60: Incluye el 10% restante y son los que se encuentran en condiciones de ingresar al plan canje.

Por sexo

Hombres 30%

Mujeres 40 %

Bombones 30%

Ambivalentes:   No observados

De acuerdo a su condición:

A ) Caminantes obligados. Raramente solitarios, usualmente se los ve acompañado por otra persona, generalmente su pareja. Se los distingue porque marchan:

               1) por detrás del acompañante, esforzándose por seguirle el paso. Lo hacen con la mirada fija en el piso, hombros caídos arrastrando los pies dando la impresión que son llevados por un collar y correa invisible por la otra persona.

              2) por delante del acompañante, Con las mismas características del anterior pero el acompañante  los va azuzando e increpando para que apuren el paso con una varita en la mano para que no se detengan.

  1. B) Caminantes voluntarios.

               1) Solitarios. Es común que caminen con auriculares puestos escuchando música y disfrutando del paisaje.

               2) En  pareja. En este caso el rasgo distintivo es la  mirada alta y el  paso firme con una perfecta sincronización en la marcha entre ambos ( izquier, derech, izquier, derech). Generalmente caminando a la par.DSCN7661

En algunos casos, marchan delante del acompañante y se los puede confundir con la clase A2, pero en este caso se debe a que tratan de escapar de la cháchara del mismo.

               3) Caminantes en grupos: tres o más que se desplazan ocupando toda la senda y obligando a  los demás a adelantarse por la banquina. Se los observa en charlas animadas donde se intercambia información, haciéndolo por turnos según la distancia a recorrer. A mayor información mayor distancia recorrida. Cuando la buena nueva es muy jugosa, para asimilarla correctamente, el grupo suele detener su marcha en forma abrupta sobre la senda provocando caos y embotellamientos en el tráfico.

Por su periodicidad.

1) Caminante ocasional o lunático. Llamados así porque es el día lunes cuando usualmente se los suele observar. Después de sufrir un ataque de gula durante el fin de semana salen al ruedo para hacer un mea culpa, acallar su conciencia y por lo menos gastar 50 calorías de las 5.500 que consumieron el sábado y domingo.

2) Caminante persistente: Incluye a los que a pesar de hacerlo casi diariamente y del esfuerzo que demuestran nunca lograran los objetivos planeados. Quizás lo alcancen cuando la senda este llegando a alguna localidad vecina.

Según su vestimenta

1) Con ropa deportiva, es decir con la ropa adecuada para la tarea que realizan. Se ven especialmente mujeres, con atuendo, calzado y accesorios al tono.

2) Con ropa de trabajo: aquellos que transitan la senda como paso previo a su llegada al hogar.

20150130_2029493) Con ropa de calle: Son los indecisos que se  niegan a usar los cortos o el jogging principalmente por que no están convencidos  de las bondades de la caminata.

Según la trayectoria:

1) Caminante repetitivo. Son todos aquellos que caminan siempre la misma distancia, no desviándose un ápice del trazado original. En caso de estar la senda ocupada, detiene su marcha y esperan que se despeje.

2) Caminante aleatorio: Son aquellos que como las hojas muertas van para donde sopla el viento. Suelen sorprender al resto de los caminantes al cambiar de dirección sin previo aviso. Sin embargo, en un estudio más a fondo del trayecto que realizan estos individuos se verá que están directamente relacionados con el que llevan a cabo los modelos más nuevos,  que actúan como un polo de atracción. Por eso a esos caminantes también podrían llamárselos  imantados.   DSCN4209aab

Según la actitud:

1) Caminante cazador: se desplazan pausadamente observando detenidamente el andar, características y cualidades de los especímenes del género opuesto. Cuando detectan alguna imperceptible señal, se lanzan al ataque imprimiendo velocidad al andar,  cambiando el curso de su trayecto varias veces si es necesario.

2)  Caminante presa: Generalmente muy vistosos, no pasan desapercibidos nunca. Se detienen, varias veces para acomodar sus atributos y el atuendos.  Emiten feromonas o pequeñas señales que son captadas y analizadas por el género opuesto. Cuando hacen contacto automáticamente aminoran el paso para permitir el acercamiento.

 Con esta clasificación creo haber hecho una descripción completa de la fauna. No es algo estricto ya que cada individuo puede estar comprendido por 2 o más clases, y la inclusión en una u otra categoría puede ir cambiando con el tiempo.

Cruce de Los Andes. Cabalgata de las Walkirias. (Rally de la cordillera) Segunda etapa

Es curiosa la conexión que se fue estableciendo con nuestros caballos. IMG-20150117-WA0010Graciela y Lucho por ejemplo  siempre viajaban en último lugar. Fue inútil que los guías lo azuzaran continuamente. El odiaba que otro caballo se pusiera a sus espaldas y daba patadas continuamente sobresaltando a la conductora.  Era su falta de pericia en el manejo lo  que provocaba este comportamiento en el compañero??    La duda quedo aclarada el último día cuando le dieron a Graciela, el Renegado, caballo que pertenecía a Nico, nuestro guía. Desde ese momento ella paso a estar primera en la fila india, solo por detrás de Mauricio o Eugenio.

La gran personalidad de Griselda- Capuchino  P1060557se hizo presente cuando este, con el afán de llamar la atención se tiraba al piso para rascarse o se metía en el medio del río para chapotear con el agua. Griselda en una charla de sobremesa nos explicó entre otras cosas el significado y las bondades del el sexo tántrico. Tema que atrajo la atención de todos nosotros incluido los baqueanos. ¡¡ Lamentablemente no pudimos hacer la parte práctica!!

Lihue (uno de los más joven de la partida), Nico (el otro más joven) y Adriana se provocaban continuamente P1060559para correr con sus caballos cuando el terreno lo permitía.  Espíritu indómito de los tres,  que partían a todo galope jugando carreritas y perdiendo el contenido de sus alforjas mientras lo hacían. Adriana estuvo tan cubierta durante todo el viaje para protegerse del sol que cuando la vi en la cena de despedida creí que era otra persona. La reconocí por su voz suave. DSC03303Lihue con la desfachatez de todo joven para abordar cualquier tema al igual que Nico. IMG-20150117-WA0004Este, conocedor de la montaña desde más joven y guía reciente, no logramos que nos contestara ningún tipo de pregunta. La respuesta era siempre las misma:  Yyyyyyy………. Siempre atento e inquieto como su caballo.

El mío en cambio nunca pasó de un trote irregular. DSCN6948Después de una experiencia desagradable  mientras lo hacía,  aprendí  que uno debe poner toda la mercadería que tiene  lo  más arriba y lejos posible de la montura, para evitar que el traqueteo de este paso, te aplaste y reviente al golpear contra la misma, tus BIENES MAS PRECIADOS!!  Lo bueno es que el mío o tenía piloto automático o a través de la mente lograba manejarlo mientras transitábamos por cualquier lado, lo que me permitía utilizar las manos para manipular mi máquina de fotos sin necesidad de desmontar. Tengo una 4000 tomas y algunos videos. Según los cálculos de los nuevos amigos hacen una foto cada 2 segundos durante toda la travesía. Un poco exagerado!!!!!

Ramiro y Ezequiel DSC03386 mientras tanto formaban una pareja perfecta. Aclaro,  NO son pareja COMO Ud. piensan, pero podría decirse que son como, el Ying y el Yang,  el Lingam  y el Yoni. DSC03623Se complementan. Son provocadores profesionales que actúan en conjunto. Prueba de ello es lo que padeció Valeria (álias Rosario) durante todo el viaje, como así también en menor medida, Griselda y Adriana. Una cualidad de los dos es que le ponen mucho énfasis a lo que dicen y muchas ganas a lo que hacen. Lo que no entienden, es cuando lo están haciendo mal. En las sobremesas de la noche y bajo los efectos del alcohol intentaban entonar y cantar alguna canción para seducir a las mujeres. Lo único que consiguieron fue hacer inquietar y relinchar a los caballos cercanos.

Valeria y Rayito de Sol un mundo aparte. P1060719Ambos de gran carácter, pero ella en el fondo (muy hondo) tierna como una maestra de guardería.  Quizás la falta de oxígeno por las alturas transitadas afectó en algo su funcionamiento neuronal. No se explica cómo cada 10 minutos preguntaba la hora y a que altura nos encontrábamos, haciendo perder la paciencia de nuestro abnegado guía Rafael. En realidad es solo una nena que quería divertirse, prueba de ello era su insistencia para hacer culipatín cada vez que veíamos nieve, o la guerra fría que inició P1060701cuando estábamos en Las Chorollas.

Con ella vivimos el único momento de angustia que pasamos en todo el viaje, cuando estuvimos a punto de perderla, tragada por las arenas movedizas en la Laguna Baya. Fue salvada por algunos compañeros y como le gustó tanto ese gesto, luego volvió a meterse en el mismo lugar y repetir la experiencia!!

Haciendo un cálculo rápido, y teniendo en cuenta, la velocidad del viento, la altitud y la temperatura diurna calculo que recorrimos en total unos 100 kms.( 6 días x 6 hrs de marcha x 3 km/hs.)

Podría decir que a cada paso nos encontramos con un paisaje distinto y cambiante de acuerdo a la hora del día. En varias ocasiones teníamos como faro el Cerro Campanario y el Cerro Bola. Bajamos por pendientes tales que parecía  imposible que pudiéramos hacerlo. (En realidad lo hicieron los caballos solos).  Transitamos bordeando profundos barrancos y los caballos tuvieron que esforzarse para subir por empinadas cuestas. Atravesamos numerosos cursos de agua y nos maravillamos con el Laguna  del Negro, y la impresionante Laguna Baya. Esta laguna que tendría que llamarse P1060671Esmeralda por el color de sus aguas, se formó hace unos 50-60 años por una gran avalancha de piedras que embalsó el arroyo Bayo.

Siguiendo nuestro camino llegamos al hito fronterizo ( 3.000 mts ) donde hicimos muchas fotosDSC03605 y un poco P1060713  más  allá laguna chilena Carilauna.  P1060734Aquí nos encontramos con vestigios de lo que fue aparentemente una visita de seres extraterrestresP1060733. Quizás la energía, dejada por estos, pueda explicar la tremenda fuerza que experimentamos repentinamente y por largo rato, varios de los jinetes.P1060729

Aunque no vimos un árbol en todo el trayecto, algo que me sorprendió bastante DSCN6880es la gran diversidad de arbustos y plantas, algunas diminutas que por la época del año se encontraban casi todas en floración. Hermoso colorido que contrasta con la piedra y arena.DSCN6808a

Pasamos por la Cascada de Panculegue, de aguas heladas también. Aquí hicimos noche y algunos, los más machos (incluido algunas mujeres), se animaron a bañarse completos bajo el chorro de agua. Como yo soy machomenos, solo me anime a lavarme la cara y las patas. Al costado de la cascada existe una caverna sobre la que hay varias leyendas.DSCN6846

La última noche después de cenar descorcharon una botella de champagne para festejar el final de la travesía (el vino se había acabado hacía rato), como a todos les pareció escaso Eugenio DSCN7034nos preparó una QUEMADILLA, infusión típica de los arrieros solitarios, compuesta por azúcar almibarada  agua y ginebra que compartimos entre todos con una bombilla.

Al día siguiente luego de una última etapa, nos despedimos de nuestros amigos los caballos y les agradecimos el habernos soportado todos estos días. Así un poco doloridos en el corazón y en el cuerpo, con tierra hasta en lo más profundo de nuestros recovecos, con olores raros, sin maquillaje y la ropa mugrienta  emprendimos el regreso a la civilización.DSC03864

Como conclusión y para terminar, o acabar o finalizar, quiero agradecer a todos los compañeros/as incluida mi mujer que se la banco por los días vividos, haciéndome sentir por lo menos diez años más joven junto a ellos, valorando su reciente amistad, y sobre todo valorando la energía eléctrica, el agua corriente, el inodoro y la ducha caliente. Y me olvidaba……., del colchón.

CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES CIERTA

Recuerdos cinematográficos.

Al igual que lo que le ocurrió a Totó en Cinema Paradiso, el cine siempre ha estado presente a lo largo de mi vida. Pero no confundirse, me refiero a haber sido y ser fiel admirador y espectador empedernido de este entretenimiento y no a mi vida actoral, que en realidad no existe.

En  mi época de colegio primario (allá por la década del 60), junto con hermano y amigos  los domingos después de almorzar, para alegría de mis padres, plena siesta,  íbamos al “matinée” del Cine Colón ( de la flia Nieto) para ver series de ciencia ficción clase B y algunas de cowboy.

A eso de las  cuatro, le seguía el “familiar” donde te pasaban dos,  con intervalo incluido. Aquí aprovechábamos para llegarnos hasta el bar de Félix y Juan para comprar los mejores sándwiches de miga nunca degustados. Si mal no recuerdo estaban a la vista debajo de una campana de vidrio sobre el mostrador. No me acuerdo que tomábamos pero si de los sándwiches envueltos en un paquetito que comíamos mientras mirábamos la peli.

Mas de una vez, a mitad de la proyección aparecía el conocido “The end” debido a que el operador confundía el orden de las latas. Lo que provocaba una silbatina infernal, griterío, puteadas a granel y el zapateo de los asistentes que levantaba nubes de  tierra.Lo mismo ocurría cuando la  cinta se cortaba o se trababa en la máquina y había que esperar la reanudación previo corte de otros tantos metros que te obligaban a imaginar las escenas perdidas. Cuando el griterío era ensordecedor hacia su aparición el acomodador de turno para apaciguar los ánimos. 

Con el correr de los años, el entusiasmo por el cine no decayó. En esos tiempos teníamos función  durante toda la semana, dos películas para los martes jueves y sábados y otras dos para miércoles, viernes y domingo. Muchas veces hacía doblete. Generalmente la primera peli era un clavo y el plato fuerte era la segunda. También pasaban un informativo, Sucesos Argentinos, un poco atrasado ya que casi siempre eran noticias del año anterior y luego las “colas”, hoy los avances de los films de la semana venidera.  

De la época del secundario recuerdo “Las colegialas se confiesan” que era prohibida para menores de 18 y estuvimos con los amigos estudiando la forma de poder entrar a verla. Al fin lo hicimos, pero fue un fiasco ya que no aporto nada nuevo a lo que ya conocíamos de las femeninas. O aquellas de Isabel Sarli, que luego servían de inspiración para largos sesiones de trabajo manual.También de estas épocas son todos los espaguetis- western  como “El dólar marcado” y “Por un puñado de dólares” con Ringo Wood como primer actor, que después me enteré se llamaba Giuliano Gemma. Otras donde podías ver alguna teta  como al descuido eran las italianas como por ejemplo “Homo eroticus supermacho” con Lando Buzanca que contaba las peripecias de un mucamo que tenía tres 0. 

Aclaro que me molestaba y me molesta aun hoy cuando en medio de la función me piden explicaciones sobre la trama o en medio del suspenso te dicen: “Este será el que mato a la chica??. Solo tenían como respuesta un Ggrrrrrrrr ¡¡¡. En el descanso salíamos a comprar chocolates Aero por la puerta lateral al Bar Colón o cruzábamos la calle para tomar un café y fumar un pucho en Tobagos.

Aparte del cine Colón, teníamos otra sala el Cine San Martín ubicado sobre la plaza principal, que nos permitía como en las “grandes ciudades” tener una cartelera mas amplía y la posibilidad de elegir.En estos años muchas veces concurría llevando compañía femenina. A diferencia de algunas parejas  que se iban a las últimas filas para trenzarse en juegos de manos, nos sentábamos invariablemente en las butacas de las filas laterales, a mitad de sala, sobre el pasillo para que nadie se interpusiera delante de la pantalla. Alguna vez ocurrió que alguien empujara una fila de butacas sobre otra y que esto hiciera que se desplomaran como fichas de dominó todas las demás, provocando un gran estruendo y nubes de tierra.

Un recuerdo muy especial que conservo,  es de CINERAMA en la ciudad de Córdoba. Para los que no lo conocieron, les cuento que tenía una pantalla de unos quince metros en forma circular. Para poder abarcarla toda con la vista tenías que sentarte a mitad de la sala para atrás  porque sino, te la pasabas girando la cabeza como las lechuzas. La película se proyectaba con tres máquinas al mismo tiempo. Incluso eran filmadas especialmente para este sistema. Era un cine inmenso con butacas acolchadas color naranja, suelo alfombrado. Nada que ver con nuestros salas locales. Aunque vi varias películas en esta sala solo me acuerdo de algunos títulos como “El maravilloso mundo de los hermanos Grimm” , “El mundo está loco, loco, loco”,  “Grand Prix” sobre la Fórmula 1, con un muy buen tema musical, muchas escenas filmadas desde el auto por lo que parecía que uno lo iba manejando. Creo que fue pionera en su época por estos efectos. Una de las últimas fue “Terremoto”, que sumado a las escenas tenía un innovador sistema de sonido que te  transformaba en una víctima mas del temblor.

Durante mi paso por la facu, allá por la provincia de Santa Fe, también teníamos un cine, el Cine Sombras, donde solíamos  concurrir en patota durante la semana, y algunas veces previo a algún examen  para bajar la presión interna y calmar las ansiedades. De esta época recuerdo cuando una noche lo llevamos al Gringo Podversich (mas o menos así), un entrerriano puro de pedigrí,   a lo que era su primera noche en un cine en su vida. No paraba de hablar y se la paso un mes comentando la experiencia y la película.

En general era omnívoro. Pero uno de los temas preferidos han sido siempre  las de ciencia ficción, aunque de La Guerra de las galaxias” solo vi la primera, pero a “Encuentros cercanos de tercer tipo” creo que 3 o 4 veces. Es difícil enumerar todos los títulos, porque son cientos, tengan en cuenta que el tiempo del que estoy hablando es bastante largo. Elijo  muchas veces por el director o productor, por eso creo que vi todas las de Spielberg, varias de Woody Allen o Clint Eastwood desde que actuó en “Lo bueno, lo malo y lo feo”, Almodóvar, Coppola, Kubrick, etc etc. Las de  James Bond con Sean Connery especialmente etc etc. 

Un párrafo aparte merece el gran Miguel PaulinoTato que por muchísimos años, fue el encargado se decirnos que podíamos  o no ver. Fue el que manejo la tijera de podar desde el 74 a 1983  En Cinema Paradiso esa función la cumplía el cura del pueblo, aunque este solo recortaba los besos. Así tuvimos que esperar varios años para poder ver “La Naranja mecánica” por ejemplo. Lo mismo pasó con  “Ultimo tango en París” donde Marlon Brando daba clases sobre el uso culinario de la manteca (es lo único que me acuerdo de esa película que pudimos ver algunos años después ya que fue prohibida en varios países incluido el nuestro).

Los recuerdos más lejanos que conservo en forma entrecortada como un film viejo (quizás medio apolillado, por los años) los tengo del cine de mi pueblo natal, La Playosa y que ocurrieron en mi tierna niñez. No recuerdo como se llamaba la sala, pero en esos años pertenecía al Flaco Aimino y a Fazzio. En esos tiempos solía subir las escaleras, hasta el lugar donde el primero de ellos preparaba las cintas para pasarlas ese día. Allí hurgaba  en una caja donde  iban a parar los recortes y yo los  miraba a trasluz tratando de imaginar alguna escena. De esos años tengo grabado en la memoria una película “En la selva no hay estrellas”. Me quedo grabada porque no la entendí y después nunca más oí hablar de ella. Siempre creí que el encargado de pasarla, se habría confundido el orden de los rollos haciendo la trama imposible de entender. Otra que me quedo grabada fue “Ben-Hur” especialmente la escena de la carrera de cuadrigas que es espectacular. 

Lamentablemente todo lo bueno se termina algún día. Eso fue cuando cerraron las salas del pueblo y también esas grandes salas de Córdoba. Creo que la televisión y el video fueron los causantes. Al tiempo, por aquí volvió a reabrir el Colón, pero hoy solo  traen producciones argentinas para chicos y el sonido es tan malo que se necesitan subtítulos para entenderlas.  En Córdoba de una, se hicieron cuatro, algunas cuando entras te producen claustrofobia, son tan chicas!!. Una buena parte de las funciones se dan para muy poca gente. “Pensé que iba a tener que ver la función sola”  me dijo una mujer mayor una siesta en día de semana cuando entré a la sala y ella era la única espectadora y donde terminamos siendo finalmente cuatro para el truco.

Hoy el problema es que el cine se convirtió en un comedor, donde a nadie le importa el resto de los asistentes. Es usual tener que escuchar algún sonoro erecto lanzado por aquellos que llevan a su butaca un súper vaso de 2 litros de gaseosa o el crunch-crunch permanente al deglutir 2 kg de pururú. Como mierda va uno a compenetrarse con la trama rodeado con esto??? Y que decir de los desgraciados que no apagan su celular y este suena y suena o lo que es peor lo contestan en voz alta para hablar. Esto mata toda la MAGIA!! 

Hoy, debido a esto hay que elegir los horarios menos visitados y dado que las ocasiones que tengo de ver cine son contadas, estoy un poco más exigente en cuanto a calidad y aprovecho  el tiempo de que dispongo en elegir los mejores filmes. Sigo disfrutando, sentarme en una butaca mullida, piernas estiradas, distenderme  y meterme de cabeza en cada historia que se cuenta para sentirme un rato el protagonista de la película. 

FIN

Crónica de una travesía (seca) Chapter TCHU and Epilog(O)

Escenas del capítulo anterior:

El velero PAMABE con sus 4 tripulantes, parte desde Puerto Madero con rumbo a Colonia, Uruguay. Después de desplegar las velas, el viaje transcurre sin novedad. A mitad camino, son sorprendidos por una tormenta que pone a prueba su temple y les permite conocer el sabor de las aguas del Río de la Plata.   Momentos de zozobra se viven cuando desaparece el Contramaestre. Luego de la tormenta el mismo,  es hallado.,(por suerte sobre la embarcación).

Vimos que una mano del Contramaestre, se agitaba (o temblaba??)  detrás del marco de  la puerta del baño. Lo vimos como un recién enamorado,  abrazando, acariciando  al inodoro (que al fin y al cabo no era muy lindo y tenía cara de O).

Como al parecer, ya no tenían nada que decirse, se puso de pie y trastabillando, acalambrado lo llevamos a cubierta, donde en poco tiempo “el agua le volvió a subir al tanque”.

Llegábamos al puerto y se aproximaba, lo que el Capitán dijo era una maniobra difícil: el atraque del velero. Por suerte  (para los otros barcos)  a esa hora no había muchas embarcaciones todavía. Esquivando aquí y allá nos acercamos al muelle, de piedra. Por suerte (para nosotros) logramos frenar a tiempo y terminamos atando los cabos sin problemas.DSCN3397

Después de este gran esfuerzo físico y mental (8,5 hs cronometradas), el cuerpo se relajó completamente y nos desplomamos sobre las literas sin decir palabra (previo acomodar  la cabina y poner toda la ropa mojada a secar al sol).

El día siguiente, lo disfrutamos visitando la ciudad vieja un poco caminando y otro poco montado en uno de los tantos carritos que se ofrecen. Así pasamos por el faro, la calle de los suspiros, el puente levadizo, la muralla (lo que queda) etc.DSCN3428DSCN3433

Por la tarde, fuimos a una de las tantas playas públicas, el Contramaestre nos deleitó con un rico asado (contrabandeado al igual que la leña de algarrobo desde Argentina).P1060499

Después de observar la interesante fauna uruguaya sobre la playa, nos dirigimos hacia la Plaza de Toros.

Más tarde y vestido para la ocasión, de acuerdo a la elegancia que me caracteriza nos llegamos hasta el Hotel Sheraton Golf y Spa. Ya que nos dejaran entrar, ¡ fue un triunfo! , pero luego al ver tanto lujo, se me revolvió un poco el estómago

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Al volver hacia nuestro pasajero hogar aprovechamos la ocasión para disfrutar del atardecer visto desde un barcito ubicado sobre la costanera. Es de recalcar la hospitalidad de los habitantes de esta ciudad. En todos los lugares donde estuvimos hemos recibido una excelente atención, especialmente del género femenino.

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Pandió el cúnico (decía el Chapulín Colorado) cuando después de muchos intentos no lográbamos hacer arrancar el motor del barco. Nos ofrecimos bajar a empujar pero el Capitán descarto la idea  de inmediato. Por suerte nos encontramos con un personaje de otro mundo, Carlos, navegante solitario desde hace unos 5 años, que por obligación se convirtió en un especialista en todo lo que se refiere a funcionamiento de un barco. Gracias a su ayuda y sus consejos, logramos hacer funcionar nuevamente el motor empacado. Luego durante la cena, nos permitió adentrarnos en su particular filosofía de vida. (merecería un capítulo aparte)

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Acunados por las tranquilas aguas del puerto tuvimos  una noche de plácido sueño. A la mañana siguiente volvimos a navegar. Esta vez hacia  el Riachuelo a 2 horas de Colonia (nada que ver con el río del mismo nombre de Buenos Aires).

Esta vez la navegación fue muy tranquila, a pleno sol,   casi aburrida ya que el mar estaba muy calmo. Nosotros, salvo uno (imagínense quién)  queríamos más  adrenalina.

El Capitán en un acto de audacia, decidió cedernos el mando de la embarcación.  Así timoneamos, cada uno un rato, mientras el lavaba los platos y ordenaba la cabina (hecho totalmente cierto, tengo pruebas).

Ya fondeados cerca una de las orillas del río, (para no entorpecer el paso de las demás embarcaciones) cada uno se dedicó a sus actividades preferidas. El Capitán bajó a la playa a dormir la siesta. El Contramaestre y el Grumete,  a pescar desde la embarcación. Los dos se entretuvieron varias horas, poniendo sucesivas carnadas, a medida que los peces se las iban comiendo. Les juro que escuche unas risitas apagadas que venían desde las aguas del río. Cuando se quedaron sin nada, frustrados decidieron guardar todo y se fueron también a la playa.

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Después de este triste resultado, tuvimos que cambiar el menú programado para la cena. De pescado al horno pasamos a lata de picadillo sin escalas.

El que escribe,  mientras tanto, se dedicó a hacer sebo y dormitar sobre cubierta toda la tarde hasta el anochecer. ¡¡¡ Cuanto estress!!!  ¡¡¡ Tanto pensar en el trabajo y en tu mujer!!!  ¡¡¡Sacrificada la vida del  marinero!!!

Esa noche como no había ganas de jugar a las cartas, antes de dormir, abrimos todas  las escotillas, ojos de buey, ventilaciones, etc, etc.  y aprovechando, la soledad y el silencio reinante organizamos un Concurso  de Ventosidades, que gano por decisión unánime el Grumete.

A la mañana siguiente emprendimos el regreso, que hicimos casi sin novedad. Salvo una pequeña lluvia, que esta vez nos encontró bien pertrechados. Podríamos considerarnos ya, casi profesionales en el arte de la navegación.

Al llegar al  punto de donde habíamos partido, nos emocionó el recibimiento de la fragata Libertad y el catamarán Papa Francisco de Buquebus  que hicieron sonar sus sirenas al vernos.

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Ninguno pudo contener las lágrimas  al pensar en el viaje realizado y saber que al día siguiente tendríamos que volver a trabajar.

FIN

Crónica de una travesía (húmeda) Chapter Guan

Recogí el guante lanzado por un amigo, retándome a cruzar las abundantes aguas del Río de la Plata. Como no se trataba de nadar, sino de hacerlo navegando, decidí aceptar el desafío. Otros tantos incautos hicieron lo mismo.DSCN0933

El acontecimiento se inicia en el Yacht Club de Puerto Madero. Barrio paquete y caro si se quiere, en el corazón mismo de la capital. La travesía tuvo como destino la ciudad de Colonia, de nuestra vecina República Oriental del  Uruguay.

Hicimos un reconocimiento rápido de lo que iba a ser nuestra embarcación, en este caso un velero de más o menos 14, 14,20, 14,30 metros  de largo llamado PAMABE. DSCN3208Después de comprobar que flotaba con normalidad y el casco no presentaba ninguna fisura abordamos la nave, junto con nuestras pertenencias y las provisiones necesarias para subsistir por varios días en caso de tener que abandonar la nave en una emergencia en mitad del río.

La tripulación estuvo formada por

Capitán  Tomás

Contramaestre (e hincha de Racing) Fabián

Grumete Marcelo

Marinero recluta, el que escribe.

Después de asignarnos las cuchetas, teniendo en cuenta el rango de cada uno, nos dispusimos a pasar la primera noche embarcados,  acunados por las tranquilas aguas del canal.DSCN3377

A la mañana siguiente, luego de un frugal desayuno consistente en un puré de Dramamine, y previo a comprobar el pronóstico del tiempo que vaticinaba lloviznas aisladas, el Capitán dio la orden de partida. No hubo mucha gente despidiéndonos, ya que preferimos hacerlo en secreto.

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Los primeros kilómetros lo hicimos a motor, sin inconvenientes. El problema se suscitó cuando el Capitán comenzó a dar las órdenes en un idioma que ninguno del resto de la tripulación conocía.

Por ejemplo: “vamos a virar a babor, cuidado con la botavara” Respuesta: Muerde??

“tenemos viento de frente, vamos a zigzaguear cosiendo las olas” Respuesta: no trajimos aguja ni hilo

“hágase cargo del pianito” Respuesta: solo se tocar la pandereta

“vamos a desplegar la vela mayor” Respuesta: con este viento los fósforos no sirven.

“ahora liberen el génova” Respuesta: ¿??????

“vamos a orzar” Respuesta: ¿????? X 2

Como estuvimos a punto de amotinarnos, el Capitán en un gesto de conmiseración  decidió hablar en castellano y así, SI pudimos entendernos.

Después de cuatro horas de navegación sin inconvenientes, ya nos animamos a abrir la boca, incluso a hacer algunas bromas.

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Como debimos sospechar de antemano,  ya que siempre pasa lo mismo, el pronóstico del tiempo no se cumplió. A mitad de la travesía comenzó a llover y a soplar el viento cada vez con más fuerza,  hinchando las velas al máximo  haciendo escorar ( que término!!)  peligrosamente  la embarcación. La velocidad llego a trepar hasta la friolera de 7,4 nudos (otro término!!) . Las olas chocaban con fuerza contra la cubierta ( otro término!!) haciendo que el agua corriera por debajo de nuestra vestimenta, humedeciéndonos hasta el último rincón. El velero corcoveaba sobre las olas cada vez más grandes y nosotros tratábamos de agarrarnos a cualquier cosa para no salir arrojados por la borda. Escondernos bajo cubierta no era una opción, ya que abajo el caos era total. Volaban los colchones de un lugar a otro, se abrían las puertas de la despensa y los tomates y manzanas rodaban por el piso. La campana de seguridad  sonaba sin cesar y sin necesidad.DSCN3338

El Capitán gritaba, “tranquilos que esto no se hunde”  aunque ya a estas alturas mucho no le creíamos.

Un momento de gran zozobra vivimos cuando desapareció de nuestra vista el grumete. Como en esos momentos solo podíamos ocuparnos de nuestra propia humanidad,  rogamos no haberlo perdido para siempre, ya que ¡¡ no habría otro que nos preparara la comida!!.

Con los pieses , uno sobre cada  baranda, con ambas manos aferrados a algún cabo suelto, apretando el upite, enceguecidos por el agua, el Capitán ordenaba: ¡¡cambio de rumbo!!, ¡¡tire tire!!, ¡¡ liberen liberen!!, ¡¡ deme posición en el GPS!!  ¡¡ Gire la palanca!!  Rogando en estos momentos,  que no se nos cruzara en el camino alguno de los más de 2000 barcos hundidos que hay en el río. Por favor, me quiero bajar!!,pensábamos al unísono. Gracias por todo, nos vamos en el Buquebus. Lamentamos mucho no poder abandonar el barco cobardemente.

Después de 4 horas de soportar estoicamente las inclemencias del tiempo, el viento amainó y terminó la lluvia. Gritando a voz de cuello llamamos y  llamamos a nuestro compañero desaparecido. Se hizo un gran silencio, cuando vimos aparecer en la puerta del baño una mano temblorosa, que se arrastraba por el piso seguido de alguien parecido a Fabián pero en color verde. ¡¡Estaba moribundo, pero vivo!!

Continúa en el próximo capítulo

ALTO EN EL CIELO

Como  otros muchos  me imagino, infinidad de veces me pregunte como sería ser un pájaro, para poder volar bien alto y como se sentiría descender en picada a gran velocidad tras una presa como lo hacen los halcones.  Será por eso, que cuando me invitaron a realizar esta experiencia, no lo pensé mucho y decidí participar.

Después de varios intentos fallidos por razones climáticas, y de una prolongada especie de agonía,  el momento llego. Todo comenzó el domingo por la mañana en el Aero Club local.

Lo primero,  que me pregunto el instructor es si tenía alguna experiencia en saltos al vacío.

Lo primero, que me vino a la mente, es el recuerdo de hace más de treinta años cuando decidí  casarme con la que hoy todavía es mi mujer y que resulto muy buena. Si lo que íbamos a hacer era algo como esto, enseguida me tranquilicé bastante.

La instrucción llevó unos 10 minutos. Básicamente  hay tres pasos que hay que cumplir, aparte de no tirarte por la ventanilla cuando estás volando.

Primero: al asomarte a la puerta abierta, cuando estas a 3000 mts de altura, debes dejar las piernas colgando, juntas y mirar  para arriba (e l que quiere puede, puede  elevar una plegaria en este momento)

Segundo: al dejar el avión, cruzar los brazos sobre el pecho, apretar los cantos y en lo posible abrir los ojos.

Tercero: Al llegar a tierra, (siempre que se haya abierto el paracaídas por supuesto)  elevar las piernas como para caer de culo.

Eso es todo. Sencillísimo.

Después de colocarte todos los arneses y apretarte a más no poder, quedas hecho una especie de matambre. El inferior, bien tirante  te pasa por la ingle. Apriete bien le digo al instructor, ya que total en esos momentos los testículos los tengo en la garganta.

El ascenso lleva unos 30 minutos quizás. Uno realmente,  no está pensando en el tiempo. Un sudor frío te corre por la espalda y baja hasta lo más recóndito donde no entra ni un alfiler.

Al abrir la puerta, entra viento a raudales y en este momento pensé si  no sería mejor mostrar un poco de cobardía y dejar el salto para dentro de cincuenta años.

En unos segundos te encontras sentado en el umbral de  la puerta, colgando y deseando no pegarle al timón del avión cuando salgas.

La salida de cabeza se hace rápidamente y luego de unos giros en tirabuzón  te estabilizás y podes abrir los brazos. En este momento donde ya estás totalmente jugado solo te queda disfrutar la vista y la sensación de volar. A 250 kilómetro por horas se siente como si condujeras un descapotable. El viento te hace flamear todo lo expuesto. Tuve miedo de perder los pocos pelos que me quedan, las orejas se  doblan hacia atrás y mi nariz aerodinámica deformada simula una gran toma de aire.  Literalmente se siente el ruido del aire cuando choca contra vos y te deja todas las arrugas que tenes,  en la nuca.

ANTES DE SALTAR ALTURA PARACAIDAS MANEJANDO LLEGADA EN VUELO VOLANDO3 VOLANDO2 PLANEANDO VOLANDO4

Luego de unos 45 segundos que no lo parecen la situación cambia súbitamente. De repente se siente como un tirón, como que se detuviera la caída. Sobreviene,  un plácido silencio y parece que ahora estas flotando. El paracaídas se abrió, gracias al cielo.

Luego de realizar varios círculos, te vas acercando a la tierra, deseando que el viaje no terminara nunca. Por último aterrizamos en un campo vecino, y ya en tierra, una última ráfaga de viento hace que  el paracaídas nos arrastre un poco sobre el pasto haciéndonos tragar tierra.

Las sensaciones registradas en todo este viaje son difíciles de explicar con palabras. Pero todas han sido buenas.

Espero que todo este relato los anime a  imitarme. No se van a arrepentir. Por último y no menos importante, es que el costo de realizar esta actividad, se paga recién al regreso. De esta manera uno está exento de abonarla si el salto no terminó en un éxito (por ejemplo descender a mayor velocidad que la calculada). Es un plus de beneficio.

¡¡¡ Muchas gracias a la Escuela de Paracaidismo de Rio III !!!

Todo lo relatado, no necesariamente fue real. La verdad podes encontrarla aquí: https://www.youtube.com/watch?v=ojQlDm5DSaoTA

Distinto grupo y factor

 Distinto grupo y factor, pero en el fondo todos, la misma sangre. Me refiero a la de esta gran familia que son los Conrero, y que este 24 de Mayo se congregó quizás guiados por un llamado ancestral, allá, en la Colonia Silvio Péllico. El lugar donde se inició precisamente, a principios del siglo 20, cuando Carmen y Domingo (nuestros abuelos) decidieron unirse de por vida.2DO ENCUENTRO LOS CONRERO 049

Y hubo de todo y para todos los gustos. A partir de la media mañana fueron acercándose al establecimiento Don Domingo, con las ansias a flor de piel de volver a verse las caras ( y el resto del cuerpo también) de uno por uno, o de a dos por dos, inclusive de tres por tres, nueve. Con el interrogante de saber, si el paso de los años habría hecho añicos esa última imagen que uno conservaba en la memoria de cada uno de los susodichos. Por suerte todos supieron disimular bien este hecho, ya que comprobé que el pasar de los años, afecta a todos por igual.

Así fueron llegando, algunos a caballo, otros caminando, otros en sulky, e inclusive algunos traídos de las narices. Pasamos los cien decía alguno, refiriendo a la cantidad de asistentes y no a la velocidad de llegada. Parecía el acto de campaña algún político, ya que a medida que uno avanzaba iba saludando, dando la mano, abrazo o beso según correspondiera. Llegué a darle tres besos a la prima mas linda.

Lentamente primero y acelerando con la llegada del mediodía, fueron apareciendo las primeras conservadoras, heladeritas portátiles y un surtido de tapers con gran variedad de tamaños y colores. En este momento comprendí lo que significaba el paso del tiempo y los cambios que este ocasiona. Todos sabemos que no existe reunión, donde no tenga participación primordial, la comida. A diferencia de reuniones de antaño, cuando lo que se ponía sobre la mesa requería quizás varios días de preparación y esmero por parte de las mujeres, hoy ellas, las más jóvenes específicamente, resuelven estos requerimientos, marcando el número de alguno de los muchos deliveris que conocen salvando de esa forma la situación con sencillez y rapidez. En síntesis, en esta oportunidad, la comida pasó a un cómodo tercer o cuarto puesto en la escala de valores.

El primer puesto se lo llevó el hecho del reencuentro, la alegría generalizada, el olvido de algunas viejas disputas (si las hubo) y el sentimiento de saber que uno forma parte de una gran familia. Uno mira a la sartenada de primos/as y tios/as, buscando similitudes en el aspecto físico, ademanes comunes, forma de caminar, de expresarse y verdaderamente las encuentra. Para alguien como yo, que ya ha pasado los treinta, y que tiene el disco duro casi al límite de capacidad el encuentro me ha servido para conocer a todos aquellos que fueron agregándose en los últimos años, varios sobre los cuales solo sabía de su existencia por escuetos mensajes. Estoy hablando de la tercera generación de los Conrero. Como me es difícil memorizar mas nombres, estoy usando (como ya les mencioné) una tarjeta de memoria externa, que es el caso de mi mujer, que es capaz de recordar además de los nombres, la edad, fecha de nacimiento, domicilio, santo correspondiente, señas particulares y asociar y correlacionar todo, con hechos sobresalientes de la época.

De sobremesa, entre mate y mate pudimos disfrutar también de la dulce y joven voz de Isabella que nos interpretó algunos temas en inglés, y que fueron traducidas en simultaneo al piamontés por uno de los hermanos Conrero. Cuando se me ocurrió proponer un concurso de anécdotas divertidas, no pensé que habría tantos con ganas de participar. Como organizador y juez del certamen, creo firmemente que el primer puesto otorgado a Eugenia fue justo. Ella además de recordar varios actos vandálicos perpetrados en su niñez pidió públicamente perdón por lo que les hizo pasar a varias de sus tías/os. Y eso requiere de mucho ovario. Espero que pueda disfrutar del viaje que ganó. Quiero aclarar que Cancún era el destino original, pero por problemas con la Gripe Porcina decidí hacer el cambio por este paquete:

TURISMO AVENTURA – DESCUBRIENDO VILLA EL NAYLON Duración: 3 días/2 noches (si llega)

Al llegar a la Terminal de Ómnibus, personal de la empresa le entregará las llaves del vehículo, Mercedes Benz Descapotable Mod C.T.L.Ch (con todos los chiches), para comenzar el recorrido.

Hospedaje en Hosteria La Bala Perdida. Habitación con baño compartido al fondo a la derecha.

Desayuno, almuerzo y cena. (mejor dicho o desayuno, o almuerzo o cena).

Sitios de interés.

1-Visita a la Seccional 14. Encierro durante dos horas en una de las típicas celdas de la seccional, con reos verdaderos.

2-Caminata por las callecitas internas de la Villa, para descubrir y disfrutar los distintos aromas y sabores del entorno.

3-Visita a la Plaza del Porro, donde podrá conocer el modus operandi de algunos lugareños y adquirir mercancías a precios promocionales. 4-Caminata a la luz de la luna: Donde podrán conocer la interesante fauna felina de hábitos nocturnos.

5-Opcional solo para los amantes de emociones extremas: Esta actividad les permitirá conocer como reaccionan alguna de las especies autóctona frente a un estímulo concreto. Los interesados serán trasladados en horas de la madrugada hasta una esquina típica de la Villa provistos de un megáfono o medio de propalación adecuado. Para lograr una estimulación adecuado y rápida reacción, sugerimos expresar a viva voz alguna de las siguientes frases: Vagos de mierdaaaaa!!!!!!

Muera Perón carajo!!!!

Vamos los millonarios todavía!!!

Tu vieja y tu hermana son putaaaaassss!!!!

Que llevar:

Preferiblemente indumentaria marca Cristian Dior , Armani o superior Calzados Riky Sarkany o superior

Cartera Luis Vuitton

Calzón de lata con candado o cinturón de castidad. (Importante: dejar las llaves en el lugar de alojamiento)

Servicios no comprendidos.

Gastos médicos Seguro del automotor Seguro de sepelio

Siguiendo con el tema de las anécdotas y como por razones ya expuestas no pude participar, quería dejarles este recuerdo que conservo de la casa de los abuelos. Por esos años de mi niñez, no había electricidad, (en ese lugar me refiero) solamente por una pocas horas en la noche la casa se alumbraba con un sistema de corriente continua alimentado por decenas de baterías que se recargaban con el motor del tambo. Quizás por eso las sobremesas de la cena, no eran muy largas. O quizás porque todos sabían que al otro día les esperaba un extenso día de duras tareas. La cuestión que apenas terminada la comida, nos íbamos para el dormitorio de la abuela en busca de nuestra cama. Allí parecía que caminábamos sobre algodones ya que nuestros pasos sonaban tenues, apagados, por efecto del piso de madera que tenía la habitación. Cubiertos hasta las orejas con sabanas almidonadas sin una arruga con pesadas frazadas de lana para mitigar el frío del invierno, en la oscuridad, aguzaba el oído, tratando de identificar los pocos sonidos del entorno campero, el chistido de una lechuza, algún tero sonámbulo. Cada cierto tiempo me sobresaltaba el irregular ronroneo de la heladera a kerosén y el sonido de las campanas del reloj de péndulo de la pared de la cocina que marcaba el paso de las horas. (no recuerdo bien si sonaba cada cuarto o cada media hora)

Al día siguiente a media mañana saltaba de la cama y me esperaba un gran desayuno en compañía de mi abuela, tíos/as, primos y de los peones que hacían un alto en sus tareas para reponer fuerzas. Era común acompañar el gran tazón de mate cocido con fiambres, algún dulce casero, miel, manteca y queso. Con la panza llena y calentita, partía luego en busca de alguna nueva aventura.

El Picchu, es Machu o es Guayna?

 

 

 

Apenas llegados a Cusco y desoyendo todas las recomendaciones en contrario dejamos la agradable  Posada del Inca para visitar, valga la redundancia, antiguas construcciones incas.iglesia

Pasamos por la Plaza Mayor y visitamos Korikancha o Templo del Sol. En realidad de esto queda muy poco, ya que al llegar los españoles utilizando los cimientos le construyeron una iglesia encima. Luego nos llegamos a Sacsayhuaman, palabra difícil si las hay, una fortaleza en las cercanías de la ciudad, cuyas paredes contiene una de las piedras mas grandes que se puedan imaginar. Lo difícil de imaginar, es como diablos hicieron para llevarla hasta ahí, desde la cantera que estaba a 10 km de distancia, con un peso que sobrepasa las 300 toneladas.piedra

Al día siguiente, poco antes de partir a una nueva excursión, mi mujer prefirió quedarse en cama con Soroche. Para no molestarla, decidí salir solo. Así visité, a lo largo del día, varias poblaciones ubicadas en lo que los incas llamaban el Valle Sagrado: Pisac, Calca, Urubamaba, Ollantaytambo y regresando al punto de partida, por Chinchero, el pueblo de las tejedoras.

La ruta transcurre siguiendo el derrotero del Río Vilcanota, sobre las laderas de las montañas hasta gran altura se pueden ver los andenes, o balcones que son utilizados para el cultivo de distintas especies. Todas estas poblaciones conservan gran parte de lo que fue la cultura incaica, hay varios mercados de artesanías de todo tipo, donde para comprar es fundamental tener la capacidad de regatear. Y como soy incapaz, poco pude comprar.pisac1

Las coyas, veteranas vendedoras, además de dominar el quechua, te ofrecen lo que producen en varios idiomas. Incluso te  dan los precios en distintas monedas haciendo la conversión en el acto, de acuerdo al origen de cada turista.chinchero3

Cuando regresé a la posada, ya con mi mujer de buen ánimo, después de pasar todo el día encamada, nos preparamos para nuestra visita a Machu Picchu.

Temprano en la mañana, somos trasladamos hasta la estación ferroviaria para tomar el tren (uno de los pocos que circulan por Perú) que nos llevaría hasta Aguas Calientes. El viaje lleva solo cuatro horas, gracias a la escalofriante velocidad que desarrolla, para  hacer un poco mas de cien kilómetros, y que me hizo acordar de nuestro Tren de las Sierras. En verdad el viaje es muy placentero, pasando por varios zig-zag que debe hacer para poder ascender hasta la cima de los cerros que rodean Cusco, siguiendo un trayecto paralelo al río, para luego internarse en un estrecho desfiladero con laderas cubiertas por una vegetación exuberante.

Al llegar a Aguas Calientes, nos faltaban solamente unos cuarenta minutos, en combi para ascender en un camino serpenteante hasta la Ciudad Perdida. ¡¡Por fin llegamos!! Voy a decir algo que seguramente nadie dijo: ¡La vista y el lugar es espectacular!machu-y-guayna1

La ciudadela  construida  sobre el cerro llamado Machu Picchu , albergaba a unas quinientas personas, creo que era una villa de lujo donde pasaban las vacaciones la mas altas jerarquía de  la sociedad incaica.  A diferencia de las otras construcciones, estas fueron hechas con piedras de la misma montaña. Frente a esta, se encuentra otro cerro el Guayna Picchu al cual se puede ascender, previa trepada de hora y media. El acceso a este, está restringido a quinientas personas por día en horas de la mañana.

Aunque a Machu Picchu nunca llegaron los conquistadores españoles, algunos siglos después, si lo hicieron los americanos del norte. Fue en 1911, cuando Hiram Bingham  al mando de una expedición financiada por National Geographic, “descubrió” las ruinas y las da a conocer a nivel mundial. Es de destacar, que el mismo, se llevó todo lo que encontró (unas cuatrocientas piezas arqueológicas muy valiosas) que aún  se encuentran en una universidad americana bajo estudio.

Algunas conclusiones que pude sacar de lo observado en estos días inolvidables fueron la tendencia de este pueblo para  elegir lugares estratégicos, todos altos, e inaccesibles para construir, lo que hacía necesario por ende, contar con interminables escaleras con grandes escalones de piedra. Llevaba contabilizados más de siete mil, cuando en un momento tropecé y perdí la cuenta. Decidí abandonar la tarea.

El uso de distintos tipos de piedras,  perfectamente talladas y/o esculpidas y/o pulidas con técnicas aún no bien conocidas, para levantar grandes muros, con la inclinación necesaria para soportar sismos. Traída en general, de lugares lejanos, lo que hace difícil pensar, de que forma lo hicieron, (la ayuda de los extra-terrestres, está descartada) y cuantos miles habrán quedado en el camino. Como resumen  de este tour histórico les comento que mayoría de las ruinas visitadas corresponden a construcciones que se realizaron durante el reinado allá por 1450 del gran Pachacútec, quién dio forma al gran imperio inca. Que luego se vino a pique por peleas internas sumadas a la llegada de los  españoles (dicen que solo fueron ciento veinte montados sobre briosos corceles) que meticulosamente se dedicaron a saquear, destruir y volver a construir sobre las ruinas.

Allá en la Ciudad Perdida, en uno de los pocos momentos que se puede estar completamente solo,  tratando de imaginar la  vida de cada uno de sus antiguos moradores en ese entorno fantástico, me preguntaba: ¿Los baños, donde estarán?

Visita a la selva III

 

 

Luego de aterrizar en el aeropuerto de Puerto Maldonado, subimos a una combi que nos trasladó hasta la ribera del Río Tambopata. Aquí nos aguardaba un lanchón, una especie de colectivo acuático, única manera de moverse por estos pagos, que nos llevaría hasta nuestro alojamiento. En el camino, dado que era mediodía nos sirvieron una especie de  guiso de arroz y hongos envuelto en unas grandes hojas de una planta común de la zona.

 

Después de aproximadamente una hora de navegación río arriba, llegamos hasta la posada donde pasaríamos los próximos días.

Esta construcción hecha totalmente con maderas de la zona, sobreelevada por medio de pilotes a un metro del nivel de suelo, cuenta con cuatro cuerpos principales, separados entre si por largos pasillos. Dos corresponden a los dormitorios, otro al recibidor y le cuarto a la cocina, bar y comedor.

Luego de explicarnos lo que sería la rutina diaria, nos asignaron el dormitorio de cada uno y hacia allá nos dirigimos.

Cada habitación, separada de las vecinas por paredes de cañas es amplia y muy luminosa ya que falta una de las paredes. Es simplemnete un gran ventanal que da a la selva. Cuenta con dos camas de plaza y media, protegidas por tejidos mosquiteros. En realidad la habitación tiene solo cortinas como puertas, incluida la que conduce al baño.

Después de un breve descanso, nos reunimos en el lobby y partimos con nuestro guía por una de las sendas abierta en la selva, hacia un mirador construido por la comunidad.

Nos encontramos con una torre de 37 metros de altura construida de caños estructurales y que se mantiene erguida gracias a unos tensores de alambres. El ascenso es lento y las escaleras parecen interminables. Por fin llegamos a la cima, desde donde tenemos una vista increíble del techo de la selva. Estamos unos metros arriba de la copa de estos gigantes que se distinguen por distintos tonos de verdes, algunos coloridos porque están en floración Observamos bandabas de aves, loros en gran parte que se alimentan en los árboles y a lo lejos  una postal  con el río que serpentea entre la selva.

La posada no cuenta con luz eléctrica. Solo la parte de la cocina tiene un pequeño generador. El comedor se ilumina solamente con velas y el resto de las instalaciones con farolas a kerosen. Estos son prendidos al oscurecer y a las nueve de la noche el personal pasa para pagar todas las luces.

Esa primera noche en la selva donde se hizo difícil conciliar el sueño, será inolvidable. Por un lado ese gran ventanal que nos acerca a la espesura. Por el otro, la delgadez de las paredes, la falta de puertas nos hace sentir fuertemente la  pérdida de intimidad. En coro, a la par de los sonidos salvajes propios del lugar se escuchan voces susurrantes, risas apagadas  y ruidos humanos, extraños, difíciles de reproducir.   

A la mañana siguiente, antes que amaneciera, partimos iluminados por nuestras propias linternas  hacia una collpa de loros, que se encuentra sobre las márgenes del río, siguiendo un sendero que nos llevo unos veinte minutos de caminata.

Frente a la collpa, nos ubicamos en un puesto de observación construido a tal fin, esperando la llegada de las aves que buscan alimentarse. Nos encontramos allí con estudiantes universitarios que hacen trabajo de investigación sobre la población de loros y guacamayos del parque. Después de aclarar comienzan a llegar los loros y los más esperados: los grandes guacamayos, hermosos animales, muy coloridos y ruidosos. En completo silencio los observamos y tomamos infinidad de fotos para luego regresar al albergue a desayunar.

 

Sobre cierto concierto en Carrilobo

Ayer como un regalo de Reyes no pedido y un poquito a destiempo tuve  la oportunidad de asistir a un evento que podría catalogar como único e irrepetible,  que tuvo como protagonistas al gran tenor Gustavo Porta, la soprano Cecilia Lapponi (su esposa) acompañados por el piano y la pianista (como era de esperar), Susana Cardonnet del teatro Colón de Buenos Aires.

Único porque para los habitantes de esta región, de las entrañas del este cordobés, las posibilidades de ver  un espectáculo como este,  tiene las mismas probabilidades de que te  puedas encontrarte un día con Julia Roberts en la verdulería de la esquina de tu casa.

 Irrepetible ya que esta fue la primera vez que este notable cantante lírico, pudo ofrecer un concierto en su pueblo natal,  Carrilobo, algo que según sus propias palabras anheló desde siempre.

Así es que a media tarde, en compañía de algunos amigos  y respectivos acoplados, nos dirigimos hacía esa localidad, para poder estar temprano y lograr una buena ubicación. El espectáculo se llevó a cabo al aire libre, tuvo como escenario el atrio y los escalones de la entrada a la pequeña iglesia del pueblo. Frente a el, sobre  la calle estaba ubicadas las sillas donde se ubicaron todos sus familiares, muchos amigos y algunas autoridades. Un poquito mas atrás el resto del público.  

El evento contó con una muy buena organización. Para evitar ruidos molestos, se cercaron dos cuadras a la redonda, donde no se podía transitar con vehículos y se sugería dejar los chicos menores de 10 años y la suegra parlanchina en su casa.

Ya que se trató de un espectáculo musical, como nota discordante podría señalar, el mal funcionamiento del aire acondicionado (faltaron dos grados para que el asfalto entrara en ebullición), y la falta de un puestos de alquiler de sombrillas, de venta de choripan y de bebidas frescas.

El espectáculo comenzó  a la hora señalada, 9y30. Justo cuando el sol se escondía tras la iglesia y dejaba de pegarte en la frente. En forma sincronizada, comenzó a soplar una leve brisa desde el norte que bajo en algunos grados la temperatura reinante.

Porta comenzó el concierto con Aurora, se lo noto muy emocionado tras el recibimiento dado por todos los presentes que lo aplaudieron de pie. Luego nos paseó junto con su mujer por distintos temas que incluyeron partes de óperas y operetas, zarzuelas, arias y canciones napolitanas.

Quiero aclarar que estoy como de aquí a la Quiaca  de ser estudioso, especialista, conocedor o como quieran llamarle  de la  música clásica o de la lírica. Simplemente me gusta  y punto. Disfruto el escuchar tanto como lo hago con otros géneros, y aunque mucha veces ni pueda entender la letra. Solo se, que despierta en mi, mil sensaciones distintas y todas agradables por supuesto, y  que al no saber utilizar las palabras correctas  para explicarlas podríamos estar empantanados aquí, hasta el año que viene.

Con buen tino, y para desasnarnos un poco, los organizadores colocaron un locutor, también en el atrio, que fue el encargado de presentar y explicar en breves palabras las obras que se iban escuchando. Locutor que también demostró, por algunos bloopers que cometió, que era el, el  mas neófito en el tema que el resto de los asistentes.

De lo que escuche anoche, puedo enumerar a las que mas me conmovieron y fueron, Torna a Surriento, La donna é mobile, Core  `ngrato, Non ti scordar de me, Granada, parte de La Boheme, E lucervan le stelle, Vissi d`arte y otras tantas.

Con el clásico, O sole mio, , aunque el sol hacia rato que había desaparecido, trató de terminar la actuación. En el primer bis, Cecilia, entonó Alfonsina y el mar, con el que hizo moquear a una gran cantidad de asistentes.  Le siguió Nessun Dorma y finalizaron a dúo con Brindis de La Travista acompañados por las palmas de todos los asistentes.

En el final, cerca de medianoche, con mucha emoción a diestra y siniestra,  recibió  el título de ciudadano ilustre y otros presentes y de todos los  presentes, infinidad de abrazos, felicitaciones y expresiones de cariño.

Con seguridad que los quinientos y pico presentes, asistimos a un espectáculo de calidad internacional en plena zona rural, a la vuelta de casa y como dije al principio, único e irrepetible.  

Notas a los pieces

Gustavo Porta y Cecilia Lapponi viven en Verona, Italia desde hace unos años.

Todo lo recaudado en el evento, fue a beneficio de la escuelita rural Jonas Salk de la zona de Carrilobo, donde el tenor hizo la primaria.